30 Jun 2022 - 5:00 a. m.

Benkos Biohó: primer libertador de Colombia

Poco tiempo después de su llegada a Cartagena a finales del siglo XVI, Benkos Biohó se rebeló y huyó con otros esclavos traídos de las islas Bijagos, frente a la actual Guinea Bissau, hacia el sur. El terreno accidentado y de difícil acceso y la densa vegetación hacían de los Montes de María el lugar adecuado para crear los asentamientos ocultos de estos primeros adalides de la independencia en las Américas.

Ubicados entre la espesura del bosque, estas empalizadas se dieron en llamar palenques, siendo el más famoso e importante aquel fundado por Biohó a principios del siglo XVII: San Basilio de Palenque. De allí salían periódicamente los cimarrones (antiguos esclavos libertos) para asaltar las caravanas que iban de Cartagena hacia el interior del territorio, liberando a los esclavos y poniendo en serios aprietos, durante décadas, a las autoridades coloniales.

Las expediciones militares enviadas a los Montes de María para extinguir el foco de rebelión terminaban siempre en fracaso al no poder encontrar ni los palenques ni a los palenqueros, por lo que el gobernador de Cartagena, Diego Fernández de Velasco tuvo que acordar con Biohó y sus cimarrones una tregua en 1613. Por unos años Biohó pudo recorrer Cartagena como un hombre libre, y el gobierno terminó reconociendo la autonomía del Palenque y aceptando el libre tránsito de los cimarrones por la ciudad, en tanto que el fundador del Palenque se comprometió a no recibir más cimarrones, a no incitar fugas de esclavos y a no usar el título de rey.

Sin embargo, el acuerdo fue violado por los españoles en 1619 cuando Benkos Biohó fue apresado en Cartagena so pretexto de que su popularidad entre los cimarrones y la población negra era una amenaza para los intereses de la Corona. El 16 de marzo de 1621 el libertador fue ejecutado y descuartizado como escarmiento y para prevenir nuevas rebeliones entre la población.

Empero, inspirados por la lucha del libertador Biohó, los cimarrones de San Basilio se volvieron a refugiar en sus asentamientos en la selva y a continuar con su rebelión, afectando gravemente las finanzas de la Colonia. Ninguna expedición militar los pudo someter durante décadas hasta el punto de que en 1691, por Cédula Real, España le dio oficialmente la independencia a San Basilio de Palenque convirtiéndolo en el primer pueblo libre de toda América.

El aislamiento hizo posible que en San Basilio se mantuviesen muchas tradiciones culturales africanas (música, prácticas médicas, organización social y ritos culturales) y que se desarrollase una lengua criolla propia, mezcla del español con las lenguas africanas originarias que hoy se conoce como palenquero.

En 2005, San Basilio de Palenque fue declarado Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, exaltando con esta declaratoria la importancia no solo para Colombia sino para toda América del Palenque y del libertador Biohó.

Infortunadamente, esta es una historia poco conocida y por tanto irrelevante para la gran mayoría de la sociedad colombiana, pues poco o nada de ésta se cuenta en los colegios. La historia que de Colombia se cuenta oficialmente es una historia llena de omisiones y oscuridades que ha invisibilizado para muchas generaciones de colombianos procesos e hitos que pueden explicar nuestra complejidad y nuestras muchas contradicciones. Quizás el racismo y el clasismo estructural que han emergido con toda su fealdad en la discusión política de los últimos meses no existirían si desde el colegio nos hubiesen hecho sentir orgullosos de Benkos Biohó y de su gesta libertadora.

@Los_Atalayas

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