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Bienvenida la partería

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Julián López de Mesa Samudio
04 de mayo de 2023 - 02:00 a. m.
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Los dolores de parto comenzaron en la madrugada. Como es natural, poco a poco las contracciones se fueron haciendo más regulares; a media mañana llamamos por teléfono a Aimee, la partera que había estado atendiendo el embarazo desde hacía casi ocho meses. En menos de 20 minutos llegó a la casa acompañada de otra partera. Todo había sido coordinado y planeado con meses de antelación. Cerca del mediodía nos hallábamos cómodamente instalados en el ático de la casa —el lugar previamente escogido por mi esposa para dar a luz—. Allí recibimos a Elías, unas horas más tarde, además de mi esposa, mi cuñada, las dos parteras y yo, mientras escuchábamos los grandes éxitos de Aterciopelados.

Así nació mi segundo hijo, hace 18 años, en Toronto, Canadá. Todo el proceso fue cubierto por el sistema de salud de la provincia de Ontario, que desde hace ya décadas ha ido validando, regularizando y estandarizando algunos saberes tradicionales (no relacionados con la medicina occidental) para incorporarlos en el sistema de salud pública. Desde hace muchos años ya, cualquier mujer gestante en dicha provincia (y en otras) puede elegir si realizar el seguimiento de su embarazo y posterior alumbramiento dentro de los procedimientos del sistema de salud estandarizado, con ginecobstetra y en hospital, o alternativamente a través del sistema regulado de partería. La partería es reglamentada y las personas que se dedican a esta profesión (en su gran mayoría mujeres, aunque conozco un par de excepciones) deben estudiar más de cinco años en la universidad, asistir en más de 100 alumbramientos y pasar por una serie de exámenes para ser licenciadas y poder atender partos dentro del sistema.

La experiencia también difiere mucho de aquella que se tiene dentro del sistema médico tradicional de Occidente: normalmente el médico tratante durante la gestación (el obstetra) no atiende el parto pues depende de los turnos que tenga y las más de las veces estos no coinciden con el tiempo del parto; el alumbramiento pasa por unos procesos estandarizados en un hospital (como si nacer fuese una enfermedad) y es muy poco el margen de maniobra e incluso de diálogo que se le permite a la mujer gestante durante el trabajo de parto. Muchas mujeres —incluso mi esposa, pues nuestra primera hija nació de esta manera— se quejan de lo invasivo de los procesos en los hospitales, de la falta o escasez de información que allí reciben, de lo impersonal de los procesos con enfermeras y médicos, cuando no de violencia sobre sus cuerpos disfrazada de emergencia médica: conozco a dos mujeres a quienes las obligaron a tener sus bebés a través de cesáreas so pretexto de un daño inminente para la salud propia o la de sus niños, y años más tarde se dieron cuenta de que dicho peligro no existía… infortunadamente algunas de las cesáreas que se realizan en el país no son necesarias (son populares pues, entre otras, son más rápidas que un parto natural para los médicos y las enfermeras, tienen un costo mayor dentro de las tablas del sistema, etc.).

La verdad es que la gran mayoría de partos, si se cumple con unos mínimos de buena salud general, higiene y cuidado, no tienen por qué ser peligrosos ni para el bebé ni para su madre pues tener hijos es algo biológico, natural; la excepción son los embarazos de alto riesgo.

Frente a la discusión relacionada con la incorporación de saberes tradicionales, en este caso la partería, en la cobertura del sistema público, estábamos ya en mora de hacerlo —por supuesto, a través de procesos trazables y regulados— y ojalá se dé una discusión seria al respecto, desprovista de prejuicios ni superchería.

P. S. Mi intención en estas líneas era dar una opinión con base en mi limitada experiencia masculina al respecto. Pido disculpas si me excedí, pues sé que el debate en profundidad no lo debemos dar los hombres.

@Los_Atalayas, atalaya.espectador@gmail.com

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Hugo(14000)04 de mayo de 2023 - 09:57 p. m.
Esos "saberes tradicionales"que describe en Ontario son muy distintos a los que se entienden por acá y que usaron la mayoría hasta hace pocas décadas y que aún se usa ,con buen suceso.Estas parteras muchas veces no han terminado ni el bachillerato.Si van a la universidad 5 años y asisten a más de 100 alumbramientos tienen una formación equivalente y más experiencia que una enfermera profesional y que un médico general de los actuales (no de los del siglo XX p.,ej.de la UNAL).
Alberto(3788)04 de mayo de 2023 - 09:17 p. m.
Gracias por compartir sus experiencias, son un verdadero aporte.
Atenas(06773)04 de mayo de 2023 - 02:35 p. m.
Sí, mejor borremos esta página de quien llega a sentar cátedra en un tema en el q’ ha sido mero observador en condiciones privilegiadas, todo lo contrario a las barrabasadas q’ se dan en estas naciones tan atrasadas. Lo cual equivale a salir a dar lecciones de cómo gana el RealMadrid pa q’ en Colombia le copie el Once Caldas x ser también equipo de uniforme blanco. Siendo éste un columnista x lo general ponderado en su apreciaciones, sorprende su ligereza a flor de agua, como dicen en hidráulica
  • Gabriel(7913)04 de mayo de 2023 - 10:36 p. m.
    Señor López de Mesa, no es posible que carlosmoralej, hoy autodenominado Atenas, haga eso. Solo lee y escribe desde su cloaca mental. Cuando no comparte las opiniones informadas de gente decente y objetiva, recurre a la descalificación grosera y condescendiente, sin argumento alguno. Ese individuo no está a la altura mental de aquellos a quienes pretende minimizar. No gaste pólvora en gallinazos.
  • Atenas(06773)04 de mayo de 2023 - 05:24 p. m.
    Ole, López de MesaS., agradezco su respuesta. No dudo ni aludo a lo experimentado x Ud. en Canadá. Mi objeción apunta a la falta de pragmatismo al no tener claro q' lo de allá es fruto de largo proceso depurado x los años mientras en lo nuestro, dada nuestra de cultura de fuerte ancestro aborigen, somos más dados a los demonios mentales y proliferación de teguas, amén de q' sería, entonces, un despropósito no echar mano de la ciencia. Lo de las parteras fue lo propio de otra era.
  • Julián(02805)04 de mayo de 2023 - 03:29 p. m.
    Realmente no he sido mero observador. Lea bien
Manuel(9808)04 de mayo de 2023 - 01:10 p. m.
Gracias. Seguramente su historia va a tener el eco que merece. Mil Gracias.
Octavio(cnp52)04 de mayo de 2023 - 08:22 a. m.
No es un saber tradicional. Es un saber estandarizado (cinco años de universidad). A veces los embarazos se complican y las parteras deben llevar su paciente a la clinica. Existe un riesgo efectivo de que la partera se demore en tomar esta decision, o que el traslado sea tardio. Tambien existen clinicas donde el trato esta muy lejos de ser el que describe el columnista, mucho mas cercano al que ofrecen las parteras.
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