Publicidad

Atalaya

Bloomsday: la complejidad de la épica humana

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Julián López de Mesa Samudio
18 de junio de 2026 - 05:04 p. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Cada 16 de junio se celebra el Bloomsday. Desde la publicación de Ulises de James Joyce en 1922, todos los años miles de personas salen a las calles de Dublín, se visten como personajes de principios del siglo XX, leen en voz alta fragmentos del libro y siguen las rutas imaginarias de Leopold Bloom. Desde hace más de 100 años esta es una de las pocas fiestas del mundo dedicada no a un héroe, ni a una batalla, ni a una independencia, sino a una novela. A una novela difícil.

Tal vez demasiado complicada.

El día que cumplí 30 años empecé a leer Ulises de James Joyce. Tardé cinco meses en lograrlo y no fue nada fácil. Es un libro muy difícil pues es prácticamente imposible leerlo en un idioma que no sea el original debido al uso constante y novedoso de onomatopeyas y otras figuras literarias imposibles de traducir. Su dificultad no se halla solamente en la obsesión de Joyce en traducir el lenguaje musical al lenguaje literario, sino también en la complejidad que significa reinterpretar toda la Odisea al contexto de Dublín, en Irlanda, y en adaptar un viaje épico de años en la obra griega original, a la cotidianidad de un solo día en la vida de Leopold Bloom (Ulises).

Empero, hay una pregunta incómoda que ronda cada celebración de Bloomsday: ¿cuántos de los que hoy la celebran la han terminado realmente? Sospecho que menos de los que admiten. Y no pasa nada: yo lo logré porque era joven, tenía el tiempo y las posibilidades y me lo impuse, desde el principio, como una tarea. Menos mal lo hice porque la grandeza de ciertos libros no reside únicamente en ser leídos de principio a fin, sino en existir como una posibilidad.

La modernidad nos convenció de que el valor de una obra depende de su accesibilidad. Si no se entiende rápido, si no se resume en un hilo de redes sociales o en un video de tres minutos, algo debe estar mal. Joyce propuso exactamente lo contrario. Su novela es una defensa radical de la complejidad humana. No de la complejidad artificial de quien quiere impresionar, sino de la verdadera: la de una mente que recuerda, imagina, se distrae, fantasea, se contradice y vuelve sobre sí misma mientras intenta atravesar un día cualquiera. Desde sus primeras páginas, Ulises deja claro que la conciencia no avanza en línea recta. Y he aquí buena parte de la complejidad de la novela: la aleatoriedad del tren de pensamiento humano retratado en toda su dimensión en muchos de los acápites de la novela –aunque sin llegar a los extremos de Finnerans Wake–, es de tal entidad que cuesta mucho seguir la trama narrativa: sucede en la novela como nos sucede constantemente en nuestras cotidianidades.

Por eso resulta tan extraño que una época obsesionada con la autenticidad tenga tan poca paciencia para los libros difíciles. Queremos profundidad, pero instantánea. Queremos sabiduría, pero comprimida. Queremos haber leído a Joyce sin pasar por Joyce.

Bloomsday es, en el fondo, una pequeña rebelión contra esa lógica. Nos recuerda que algunas experiencias importantes exigen tiempo. Que hay obras cuyo sentido no aparece en la primera lectura. Ni en la segunda. Ni siquiera en la tercera. Que el esfuerzo intelectual no es un obstáculo para el placer, sino una de sus formas más refinadas.

Además, hay algo profundamente democrático en Ulises. Su protagonista no es un rey, ni un general, ni un millonario. Es un hombre común que camina por la ciudad, desayuna, conversa, recuerda y se equivoca; su cotidianidad, es como la de todos y en sí misma contiene profundidad, desazón, aventura… Joyce convirtió la vida ordinaria en una épica. Encontró en un solo día la misma densidad que otros escritores buscaban en las guerras o en las coronaciones.

Quizá por eso seguimos celebrándolo más de un siglo después. Porque en una cultura que nos empuja a pasar rápidamente de una cosa a otra, Ulises insiste en una idea casi subversiva: prestar atención. Y tal vez no haya acto más revolucionario hoy que detenerse lo suficiente para comprender algo difícil.

@Los_Atalayas

Conoce más

Temas recomendados:

 

Berta Lucía Estrada(2263)19 de junio de 2026 - 09:07 a. m.
Virginia Woolf descartó publicarla; aunque parece que luego lo lamentó. Por mi parte confieso que he tratado de leerla al menos 5 veces y nunca he sido capaz de terminarla; lamentablemente no he logrado llegar a las 200 páginas. Sugiero la lectura de Retrato de un artista adolescente que sigue la linea de Los extravíos del colegial Törless, de Roberto Musil.
eudoro echeverri quintana(79178)19 de junio de 2026 - 12:27 a. m.
Comparto las juiciosas reflexiones de Julián sobre el siempre recordado Ulises de Joyce. Justamente el 16 de este mes de junio comenté con amigos esa memorable fecha. Estoy leyendo esta maravillosa novela después de intentos vanos, lentamente pero con sumo deleite y con la ayuda de varias lecturas entre ellas el libro de Joe Broderick.
Alberto Rincón Cerón(3788)19 de junio de 2026 - 12:20 a. m.
Qué interesante. Gracias.
hernando clavijo(26249)18 de junio de 2026 - 11:11 p. m.
Bien Julian. Lo lei todo y releo con placer los ultimos 4 capitulos q son los mas asequibles. Ulises imita en cada capitulo estilos d la historia literaria inglesa. Para burlarse d todos y centrarse como dices en lo glorioso del cotidiano.
Atenas (06773)18 de junio de 2026 - 10:00 p. m.
Julián, interesante asunto traes: cuán abstruso fue echarle diente al Ulises de J.Joyce. Recuerdo q’ versa sobre un mar de dudas, reflexiones, inquietudes y reconcomios de una pareja común y silvestre, q’ a duras penas se soportan. Iniciaba mi 1ª carrera y me impuse leerlo 4 o 5 páginas/día pa rumiarlo plácida/, y entre gallos y medianoche recuerdo el monólogo de Penélope y su visión de vaso medio lleno; como con Calderón de la Barca en La vida es sueño:”¡Luz, q’ de sombras estoy hecho!”.Atenas
  • Gines de Pasamonte(86371)19 de junio de 2026 - 04:43 p. m.
    Por eso no debe abandonar el foro, Dionisio, es el barranco donde todos evacúan sus intestinos, es la fuente inagotable de burlas y afines jeje
  • Dionisio(cvtsc)19 de junio de 2026 - 04:29 p. m.
    Y lo más patético, Ginés, es que jura que le tenemos envidia. Apenas es un meme.
  • Gines de Pasamonte(86371)19 de junio de 2026 - 04:10 p. m.
    Jajajaja, le bajaste la caña al majareta, y así es con todo, Dionisio, le mete mentiras a una alcancía, jeje. En otra oportunidad pontificó sobre el orígen de las lenguas romances y el ridículo fue total. Lo mismo cuando pretende hablar de historia antigua, de filosofía o de arte. !Plop!
  • Dionisio(cvtsc)19 de junio de 2026 - 03:12 p. m.
    Mijo, más rápido cae un mentiroso que un cojo: 1. Para leer el Ulises no hay que entrar en ninguna universidad; 2. Los primíparos jamás se lo encuentran, está reservado para cursos especializados de literatura o cursos de verano; 3. El monólogo de Molly Bloom está en el capítulo "Penélope", no es ningún monólogo de Penélope (qué bestia mijo); 4. La cita de Calderón es para descrestar bobos. Mijo: ¿se da cuenta cuánto se le nota que no ha terminado el bachillerato?
  • Atenas (06773)19 de junio de 2026 - 03:08 p. m.
    Nooo, ALBERTO DEL ESPÍRITU, ocurre q’ tengo munición del calibre q’ se necesite, con ese espíritu me muevo y no fallo. Atenas
  • Atenas (06773)19 de junio de 2026 - 03:06 p. m.
    ¿Si ves, Quico o Yines de Pacotilla, lo q’ es la envidia?, con ella se disfraza el miedo y el respeto q’ se me tiene. En tanto, los miro por encima del hombro. Atenas
  • Gines de Pasamonte(86371)19 de junio de 2026 - 02:50 p. m.
    De acuerdo totalmente, Dionisio, atenitas es un pobre diablo o diabla. El hazmerreír del foro.
  • Atenas (06773)19 de junio de 2026 - 02:46 p. m.
    Si alguna duda había, ahora se despeja: cuán me sigue y admira la ignara jauría; me buscan, me citan y de hecho me leen, si no, no sabrían de qué hablo: a eso llaman "La cobarde envidia", q' es mejor provocarla q' sentirla. Me importa un higo q' se molesten xq' mucho he leído y digerido, por ello no caigo en sus diarios horrores gramaticales. En tanto me sigan leyendo ahí irán aprendiendo. Atenas.
  • Gines de Pasamonte(86371)19 de junio de 2026 - 02:02 p. m.
    Alberto, esa es una cultura espuria, NO EXISTE. Lo ha demostrado infinidad de veces en las que ha metido la pata hasta el colodrillo desnudando su crasa ignorancia. A duras penas ha leído "condorito". ¡No lo dudes!
  • Dionisio(cvtsc)19 de junio de 2026 - 02:00 p. m.
    Nos mató hoy de la risa Apenas, Ginés. El pobre no tiene ni idea de quién es Joyce, no ha terminado el bachillerato y aquí habla de "1era carrera". Si tan solo le hubiera "echado el diente" a la cartilla de Nacho o al Libro Gordo de Petete se le notaría en algo. Hoy sí que siento lástima por este sujeto, se llama océano y no tiene ni la profundidad de un charco...
  • ALBERTO DEL ESPIRITU BARRETO VELEZ(70907)19 de junio de 2026 - 01:35 p. m.
    Atenas: qué diferencia hay entre leer esta faceta de un opinador aparentemente culto y esa verborrea diaria llena de odio, insultos, adjetivos repetitivos que agobian y no aportan nada.
  • Gines de Pasamonte(86371)19 de junio de 2026 - 12:23 p. m.
    Jajajajajajajaja, atenitas, jajajajajaja.
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.