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Moda y po(lí)ética

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Julián Posada
27 de septiembre de 2008 - 12:55 a. m.
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En los años 70 se presentó con mucho éxito en la ciudad de Nueva York el desfile de una costurera (prefería ser llamada así) brasileña llamada Zuzu Angel, que ya vestía a personajes como Kim Novak y Liza Minelli.

La muestra le mereció una nota en el New York Times escrita por Bernadine Morris, una de las grandes periodistas de moda de la época; Zuzu reflejaba en sus colores, estampados y bordados la riqueza de la cultura de su país. Su hijo Paul fue desaparecido, torturado y asesinado por la dictadura en 1971; ella hizo entonces de sus trajes un manifiesto político y sus estampados de ángeles que vuelan en el cielo son una clara metáfora del hijo perdido. Ella misma moriría en un “accidente” provocado en 1976; a su gran amigo Chico Buarque le dejó una carta en la que presagiaba su futuro y como homenaje él escribió para ella la bellísima Angélica.

Inspirado en ella, Ronaldo Fraga, un maravilloso diseñador brasileño creó una colección para el verano 01/02 llamada “Quién mató a Zuzu Angel?”, en la que los modelos al desfilar golpeaban muñecos que colgaban del techo de la pasarela, mientras de las nubes estampadas en las prendas llovía sangre; esta y todas las colecciones de Fraga sirven como vehículos para contar historias de fuerte contenido político, de hondo compromiso social con los individuos y comunidades menos visibles de su país, prendas plenas de una poética que las aleja del simple panfleto político, como dice Carol García: “Compartiendo sentimientos colectivos, él entiende la moda como un acto político y se posiciona firmemente sobre hechos que afectan el Brasil contemporáneo. Tales situaciones de conflicto se traducen en el uso de técnicas olvidadas, experimentos caseros y materias primas triviales”.

En el arte nacional la película La Milagrosa da cuenta de una realidad que nos persigue... Basada en ella Carlos Valenzuela creó una colección que exhibió en Colombiamoda, para, por primera vez que yo recuerde por parte de un diseñador de moda, según él: “Enviar un mensaje esperanzador sobre el poder de la fe… y unir mi visión desde la moda a esta obra comprometida con la paz en el país y solidaria con las víctimas del secuestro…”. Señoras y señores, los vestidos no sólo sirven para vestir presentadoras y actrices.

jposada@ideologica.com.co

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