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Rebajas

Julián Posada

19 de diciembre de 2008 - 08:43 p. m.

En el mundo entero la oferta y la demanda, la crisis o el boom, afectan y regulan los precios. En Colombia no sucede así y nuestro país a pesar de la crisis global resulta hoy carísimo debido a que si algo falta a nuestros políticos es imaginación para resolver el tema de la rebajas de cualquier bien.

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Una amiga que vive en la ciudad de N.Y. y que vino de visita me decía: “Resulta sorprendente entrar a los almacenes por departamentos y encontrar sus estanterías con rebajas hasta del 70%, pero más sorprendente aún es ver que están ordenadas”. Nada ilustra mejor la situación actual del mercado, precios muy atractivos en busca de clientela y tiendas desoladas. Nuestros comerciantes también han decidido hacer rebajas en plena temporada de Fin de Año, imagino que para mitigar el efecto de la desaceleración y el desgano de un comprador temeroso pero al acecho de verdaderas oportunidades. Mientras que allá las rebajas son generosas, aquí son apenas del 20%.

La realidad es cruda, nuestros productos de vestuario son en muchos casos costosos y la mayoría de las marcas ofrecen los mismos y aburridos básicos a los que apenas se les cambia el color, si a eso añadimos que no tenemos estaciones, la renovación del producto es apenas la justa. Nuestros comerciantes son avaros y con un producto que poco se renueva sueñan con la permanencia del mismo en sus tiendas, creen  que el inventario de moda tiene un valor a eternidad, pero la realidad es que cada día que pasa sin venderse se desvaloriza. Muchas veces y de manera inconsciente en vez de rebajarlo le invierten sumas de dinero moviéndolo al outlet o regresándolo a la tienda con la ilusión de que “ese producto era muy bonito y parece que nos anticipamos al lanzarlo, ahora que llegó la moda, que vuelva al almacén” o peor aún lo dejan en el piso esperando.

En moda es la rotación del producto la que permite la diversidad en la oferta y la que motiva al cliente a visitar con frecuencia la tienda, pero para ello se hace necesario que él tenga el precio justo y el contenido adecuado de moda… y si no se vende rápido, “remátelo”. El consumidor no es tonto y el mundo es pequeño. Resulta más barato vestirse con productos adquiridos en el mercado internacional de crisis, que hacerlo con productos de rebaja comprados aquí, y si a usted como consumidor lo ponen a elegir… ¿qué haría?

jposada@ideologica.com.co

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