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(Opinión) La ecuación perversa

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Julio Borges
28 de abril de 2023 - 04:13 p. m.
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“Ves muertos, pasas hambre y te violan”, con estas palabras describen la travesía por el Darién quienes sobreviven a este infierno. Las historias de cada migrante son escalofriantes, paralizan hasta un corazón frío y sin pálpito. Quienes transitan esta peligrosa ruta deben caminar más de 100 kilómetros, intentando no ser la carnada de especies salvajes o de grupos armados que se dedican al narcotráfico y la trata de personas. Lo inverosímil es que este paso, considerado uno de los más peligrosos del mundo, se está convirtiendo en una ruta convencional para quienes buscan hacerse del sueño americano y en una fuente de lucro para quienes se imponen como reyes en un campo donde impera la ley del más fuerte.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) emitieron una declaración donde advierten que este año podrían cruzar el Darién cerca de 400.000 personas. Una cifra récord en la historia de esta selva y espeluznante si se compara con los 5.000 que lo atravesaban en 2014. Durante los primeros tres meses de 2023 ya cruzó este paso la misma cantidad de migrantes que en cinco meses de 2022, una cuestión que reproduce una realidad innegable: la crisis migratoria va en ascenso.

La intensidad de su flujo es en sí mismo un reflejo de que la región está frente a un panorama complejo, afrontando un cuadro de salud delicado en cuanto a su institucionalidad democrática, su desarrollo económico y su capacidad para producir bienestar social.

Por supuesto que quienes más cruzan la selva son los venezolanos. Solo el año pasado, más de 150.000 venezolanos se embarcaron en esta travesía. En el primer trimestre de 2023, según cifras del gobierno de Panamá, casi 30.000 venezolanos cruzaron la selva del Darién, y solo en marzo fueron poco más de 20.000. Hubo un incremento de 193% entre febrero y marzo, lo cual explica que estamos frente un agravamiento de la crisis migratoria venezolana. Pero estos números no son nada, si no somos capaces de entender que detrás de ellos se esconde un vacío muy grande por parte de quienes lo viven.

Le he dado muchas vueltas al fenómeno de la migración en la región y sus causas. Viendo los testimonios de todos los que atraviesan el Darién, no solo los venezolanos, he llegado a una teoría sobre la raíz de este deslave humano en América Latina. Pienso que hay un triángulo maligno, una ecuación perversa, un coctel macabro, que lo origina. Y es la combinación de autoritarismo, crimen organizado y pobreza. En medio de democracias que se evaporan y se convierten en regímenes autoritarios como es el caso de Venezuela y Nicaragua, se desatan olas migratorias. Lo mismo pasa cuando hay crimen organizado, y los grupos armados se adueñan de los territorios y secuestran a la población civil, dejando a los ciudadanos sin más opciones que huir en busca de un mejor futuro. Y, por otro lado, está la pobreza. La falta de empleo y de ingresos económicos que permitan satisfacer las necesidades humanas empuja a millones abandonar sus hogares en búsqueda de mejores condiciones de vida. La región ha sentido un recrudecimiento de los indicadores de pobreza, luego de que se estancaran los niveles de crecimiento económico y se experimentara los severos estragos de una emergencia sanitaria.

De forma tal que en una región donde estos tres parásitos sigan proliferándose no se augura nada bueno. Según The Economist, América Latina es la región que más ha retrocedido en términos de democracia en los últimos 20 años. También fue la región más impactada por la pandemia en términos económicos y, por si fuera poco, vemos como los procesos de narcotráfico están resurgiendo producto de la debilidad institucional y jurídica.

Venezuela es el mejor ejemplo de estos tres factores de origen de la migración. Maduro encarna a la perfección la operación matemática de sumar dictadura, mafia y miseria. No es secreto para nadie que nuestro país afronta hoy quizás la peor dictadura de América Latina en tiempos modernos, que ha confiscado los derechos civiles y políticos, desfalcando el Estado y llenando las prisiones de activistas políticos y sociales. Es a su vez también una dictadura con vínculos estrechos con grupos armados, carteles de droga y guerrillas, con quienes ha forjado una alianza criminal entregándole parcelas del territorio venezolano para que ejecuten actividades de carácter ilícito y cometan vejámenes contra la población civil. Pero en este cóctel no puede quedar por fuera la pobreza a la que se ha sometido a toda Venezuela en estos años. Actualmente, el salario mensual de un trabajador público no llega a los 20 dólares mensuales, una ofensa en cualquier país, pero si se toma en cuenta que es uno de los países con mayor inflación del mundo cuya canasta alimentaria supera los 400 dólares, estamos hablando de una sentencia de muerte.

En la medida en que se sigan deteriorando las condiciones sociales, políticas y económicas en Venezuela, la única válvula de escape será la migración. Por ello, resulta de vital importancia que los gobiernos de la región construyan un marco de presión sobre la dictadura de Maduro encaminado a que en el 2024 se celebren elecciones competitivas en Venezuela. De lo contrario, la migración seguirá su escalada y los problemas de inestabilidad de la región se agudizarán.

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Bernardo(31155)29 de abril de 2023 - 11:41 p. m.
AUTORITARISMO (religioso católico) - DELINCUENCIA GENERALIZADA (liderada por plutócratas politiqueros ) - LA POBREZA (re reproduce por el beneficio perverso que reciben IGLESIA y PLUTÓCRATAS)
Atenas(06773)29 de abril de 2023 - 06:10 p. m.
Descarnado y real análisis este de Don Julio Borges, no apto pa la estolidez de la jauría en la cual se ampara la ideología q’ sostiene a esos regímenes del horror con Venezuela a la cabeza aquí dentro del continente, xq’ comparado con lo q’ acontece en la isla de Cuba aún le falta pa aprender de tan criminal ejemplo, entonces ¿cuánto le falta a su pueblo x padecer? Y en línea sigue Nicaragua; Argentina de alta inflación y empobrecimiento; Chile antes joya de la corona y Colombia q’ se desploma
Jaime(81095)29 de abril de 2023 - 04:27 p. m.
El proximo expulsado del país, ojala no le toque por el Darien, sino como a su presidente en avíon a Miami
Hernando(58851)29 de abril de 2023 - 12:26 a. m.
Mientras los gobiernos y sociedades no se resuelvan a ejercer control poblacional, ningún plan oficial, tendiente a mejorar las condiciones de vida, será suficiente para evitar desgracia tan enorme de que la gente se sienta y se vea obligada a abandonar su terruño, en busca de una vida soportable pero incierta, con la terrible amenaza de que, en vez de vida, perezca, miserablemente.
Magdalena(45338)28 de abril de 2023 - 05:00 p. m.
Usted descarta la corrupción de ultraderecha, que ha sido también la causante de la desigualdad social ,violación de los derechos humanos pobreza,insurgencia.Aqui todos estos.dirigentes. son culpables.
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