La bicicleta es mágica y grácil, silenciosa, la equilibran la velocidad y los otolitos del oído, no tiene motor, no la impulsa el viento ni la tira un caballo. Es un vehículo de tracción animal, claro, pero el animal que lo tira no está adelante ni atrás sino encima, se sostiene sobre sí mismo, como la fe. ¡Es tan insólito como creer que uno puede levantarse a sí mismo jalándose de los cabellos!
La bicicleta moderna (frenos, galápago, llantas neumáticas, pedales y cadena) es un diseño avanzado de la Revolución Industrial y aparece en Inglaterra en 1885. Antes hubo bicicletas con marco y ruedas de madera y sin pedales. El ciclista...
Conoce más
