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A las cinco de la tarde del domingo empezó una serie de emociones extraordinaria. Primero fue el “palo” de Rúdolf Hernández, un garrotazo que nos puso los pelos de punta a los petristas y que los analistas atribuyen al estilo frentero de Rúdolf, ese encantador desparpajo suyo para decirles ratas a todos, a Petro, Fico, Fajardo, Gaviria (el dinámico), Uribe, los Char, los Lafaurie Cabal, los Gnecco, los Aguilar, los Uribeños y todos sus descendientes hasta la séptima generación. Luego vino la gran noticia de la derrota de Fico, suceso que no tuvimos tiempo de celebrar porque la suma de sus votos y los de Rúdolf se acerca mucho al...

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