Publicidad
1 Oct 2022 - 5:30 a. m.

¿Héroes, vándalos o escribas?

Se discute en Cali si debemos reponer la estatua de Sebastián de Belalcázar en su pedestal o fundirla para hacer cachivaches de bronce, como hicieron los conquistadores con las piezas de orfebrería precolombina. Una simetría poética, piensa uno. Se discute si la nueva placa del monumento debe decir “Asesino”, como le dijo en su momento la Corona a Belalcázar, o “Genocida”, como les dicen en todo el mundo a los conquistadores y colonizadores, o “Apóstol de los indígenas”, como querrían los hijosdalgo criollos que estudiaron ternuras en la historia de Henao y Arrubla.

El Belalcázar de Cali cayó en abril de 2021, el de Popayán había caído en septiembre de 2020 y Jiménez de Quesada caería en mayo de 2021. Los tres fueron derribados por la furia misak, hija de la indignación mundial desatada por el asesinato de George Floyd en mayo de 2020.

Síguenos en Google Noticias
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.