
"Fue un descanso para todos, menos para la ultraderecha, que dos líderes que encarnan épocas de polarización optaran por la diplomacia básica": Lariza Pizano.
Foto: Juan Diego Cano
Acuerdo, conciliación, reconocimiento, amabilidad, serenidad, decencia, diplomacia, cordialidad: palabras que generan emociones positivas. Se contraponen a la angustia que producen el odio, las rabietas, la gritería y la incivilidad. Las palabras amables reflejan una vocación adulta que le dan un respiro al ejercicio y a la legitimidad de la política, sobre todo en un país tan difícil como este.
Por eso, el resultado del encuentro entre Gustavo Petro y Donald Trump fue un alivio. Se sintió como un bálsamo que el presidente colombiano no llegara tarde ni provocara innecesariamente; que Trump no subestimara al mandatario de un país...

Por Lariza Pizano
Politóloga de la Universidad de los Andes, académica y especialista en política colombiana.
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