26 Nov 2020 - 12:00 a. m.

Algo muy grave esta pasando en Cúcuta y nadie hace nada - Las Igualadas

Las Igualadas

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Columnista

La capital del Norte de Santander es la ciudad con mayor informalidad del país y la tercera en pobreza, según el Dane. En ese contexto, una oleada de fotos de niñas, adolescentes y mujeres jóvenes en Cúcuta empezaron a publicarse en redes sociales en octubre, con mensajes anunciando que estaban desaparecidas. Algunos medios locales de noticias en Internet compartieron las imágenes enviadas por los familiares de las supuestas desaparecidas. Las publicaciones se hicieron virales entre las personas de la ciudad, generando cientos de comentarios y mucha confusión.

Según el coronel de La Policía José Luis Palomino, las autoridades encontraron 12 casos reportados en redes, con los que abrieron la investigación. “Dentro de lo que se ha podido establecer son casos de disfuncionalidad familiar y mal manejo de emociones”, aseguró Palomino en el medio local NotiPatios.

Las Igualadas de El Espectador, en alianza con el Observatorio de Género de Norte de Santander y el periódico La Opinión de Cúcuta, lograron conocer que, en efecto, por lo menos 12 casos de desapariciones de mujeres fueron reportados a través de redes sociales. Solo una de ellas fue presentada ante una Comisaría de familia.

Del total de las mujeres reportadas en redes como desaparecidas, 7 son niñas de entre 10 a 15 años, quienes regresaron a sus casas o aparecieron bajo el control del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) horas o días más tarde. Sin embargo, después de escuchar a sus familiares, sigue siendo difícil determinar qué pasó con ellas en el tiempo que estuvieron ausentes. Según la tía de una de ellas, Emily*, de 14 años, escapó de la casa con una amiga, quien le propuso ser modelo webcam. “Ella nos dice que no fue capaz de hacer lo que la amiga le propuso. Que le pareció que no era lo que esperaba y que no pasó nada malo. Pero es difícil saber si en realidad esa es la verdad”, asegura la tía de Emily.

María Cecilia Ibañez, abogada de la organización Women’s Link, cree que no puede ignorarse que Norte de Santander es un lugar, por sus condiciones sociales, propenso al delito de trata de personas. Frente a este caso, Ibañez observa que “la mayoría de las mujeres provienen de barrios pobres y las niñas son particularmente vulnerables. Es común que las redes de trata se aprovechen de la situación de pobreza para captar víctimas y Norte de Santander es “perfecto” porque llegan muchas mujeres migrantes en situación de vulnerabilidad. Las redes de trata se aprovechan de eso y ahí terminan captando tanto mujeres migrantes como colombianas”.

Según el Ministerio del Interior, entre 2013 y julio de 2020, en Colombia se han registrado 686 casos de trata de personas; el 82% corresponde a mujeres. Ibañez asegura que si bien en el momento no es posible determinar que este sea un caso de trata, es necesario que las autoridades investiguen qué está sucediendo y revisen si existe un patrón entre los testimonios reportados.

Otras tres de las mujeres reportadas como desaparecidas aparecieron, pero no regresaron a su casa. Son mujeres muy jóvenes, mayores de edad, por lo que sus familias no pueden hacer nada legalmente, pero temen que puedan ser víctimas de algún tipo de violencia o delito, pues la comunicación telefónica es limitada y no han podido verlas a través de videollamadas o fotografías. También son mujeres que viven en barrios muy vulnerables de Cúcuta.

Por otro lado, hay dos mujeres que continúan desaparecidas. Ximena, de 14 años, quien según su mamá salió con una amiga el 7 de noviembre. No ha regresado ni se ha comunicado con sus papás. Y Lorena* de 39  años, quien desapareció el 29 de octubre. Su familia está a la espera del resultado de una prueba de ADN, para confirmar si coincide con el cuerpo de una mujer asesinada con signos de violencia en el río Pamplonita. Finalmente, está el caso de Margarita, de 40 años, a quien su esposo reportó como desaparecida en redes. Según él, tenían algunos problemas familiares, pero regresó recientemente.

Estas noticias de Cúcuta aparecen después de que la Secretaría de la Mujer de Antioquia informara en agosto que hay 50 mujeres de las que no se tiene rastro en ese departamento. Tal como vaticinó Naciones Unidas empezando la cuarentena, la pandemia del COVID-19 implicaría un recrudecimiento de la violencia contra las mujeres.

Adriana Pérez, del Observatorio de Género de Norte de Santander señala que  “las declaraciones de la Policía  y autoridades locales hasta el momento son insuficientes, frente a casos con fuertes indicios de violencia de género o posible trata de personas”. Además, añade que esperan que las autoridades y el Ministerio Público no dejen que el año se acabe sin lograr mostrar avances en las investigaciones y sin tomarse medidas concretas y coordinadas entre las instituciones responsables para proteger los derechos de las mujeres a vivir libres de violencia.

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