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#ColombiaTieneEscritoras… vamos de nuevo

Laura Galindo

24 de abril de 2026 - 12:07 a. m.

Hace casi 10 años, en noviembre del 2017, se celebró el año cultural Colombia - Francia. Uno de los eventos principales de nuestra delegación, fue un espacio con autores colombianos en Bibliothèque d l’Arsenal de Paris. Para dicho encuentro, el Ministerio de Cultura, encabezado entonces por Mariana Garcés, eligió 10 escritores y ninguna escritora. Diez hombres y ninguna mujer.

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La excusa fue que ninguna autora tenía obras traducidas al francés. Falso, desde luego. Nuestras escritoras se unieron, se rebelaron ante la invisibilización literaria y la promoción de relatos hegemónicos, y crearon la campaña #ColombiaTieneEscritoras: una acción mediática en la que usuarios de redes sociales leían fragmentos de libros escritos por mujeres.

El daño estaba hecho y la representación de mujeres en el evento francés no cambió. Pero a largo plazo, los activismos femeninos y feministas dieron frutos. En el 2018, Idartes creó el Premio Nacional de Narrativa Elisa Mujica que, a través de una convocatoria abierta, todos los años elige una escritora emergente para ser publicada. Y en el 2022, el Ministerio de las Culturas, ahora en cabeza de Angélica Mayolo, le dio vida a la Biblioteca de escritoras colombianas, una iniciativa de la escritora Pilar Quintana, en la que autoras como Maruja Viera, Berichá, Hazel Robins Abrahams, Soledad Acosta de Samper, Teresa Martínez de Varela o Albalucía Ángel eran republicadas, compiladas o, incluso, publicadas por primera vez.

Pareciera que hablo de un tema viejo, anecdótico y resuelto. De cómo la ginopía literaria fue vencida por escritoras que enfrentaron el status quo. Pero no. En la inauguración de la 38º Feria Internacional del Libro, el pasado martes 21 de abril, la escena se repitió. Entre los oradores del evento, 12 en total, solo había una mujer. Les describo el cuadro: en el escenario, sentados en una mesa con cierto halo a la Última Cena, había 11 hombres y una sola mujer.

Esa mujer era la actual ministra de cultura, Yannai Kadamani, quien abrió su discurso regalándole a cada uno de los hombres de la Última Cena, la Biblioteca de mujeres escritoras, proyecto que, cabe aclarar, va por su segunda colección y sigue vivo con el apoyo del Ministerio, que ya no solo es de cultura, sino también de artes y saberes.

Es frustrante ver que 10 años después seguimos luchando por los mismos espacios y exigiendo ser tenidas en cuenta. Es muy frustrante. Solo me consuela pensar que, si la historia se repite, vendrán más premios de literatura para escritoras y más mujeres publicadas. La lucha continúa, compañeras.

*Editora cultural.

Por Laura Galindo

Periodista musical y cultural. Pianista de la Universidad Javeriana, magíster en piano de la Universidad Eafit, magíster en periodismo de la Universidad de Los Andes y MFA en Creative Writing de la New York University -NYU-. Editora cultural y presentadora en RTVC Noticias, de Señal Colombia.
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