Publicidad

Lo bueno, lo no tan bueno y lo (muy) malo de la Filbo

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Laura Galindo
08 de mayo de 2026 - 05:05 a. m.
“¿Qué más simbólico que olvidar a las mujeres en los actos simbólicos?”: Laura Galindo
“¿Qué más simbólico que olvidar a las mujeres en los actos simbólicos?”: Laura Galindo
Foto: EFE - Mauricio Dueñas Castañeda
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Se acabó la edición número 38 de la Feria Internacional del libro de Bogotá y, como todos los años, dejó cosas buenas, no tan buenas y malas.

Lo bueno: cada año son más las voces que se unen a la conversación de los libros. Esa idea colonialista del autor ilustrado y académico, blanco y eurocentrista, va poco a poco diluyéndose. Si bien hubo espacio para Dickens o Joyce, también lo hubo para el Pacífico colombiano en los libros de Ana Alcolea, para la tradición oral en los poemas de Mary Grueso o para la oralitura en quechua del poeta Fredy Chikangana. Hubo espacio para la diversidad, con el lanzamiento de Con todas las letras, una antología de poesía LGBTIQ+ publicada por Libro al viento, y para la menopausia, en una conversación abierta, sin prejuicios y con orgullo, durante el lanzamiento de Menopáusicas y más, libro de Yolanda Ruiz y María Elvira Samper. Se construyó un coral de voces no hegemónicas ni tradicionales alrededor de la literatura.

Lo no tan bueno: la música estuvo ausente. Literatura y música son una unidad indisoluble. Ritmo, métrica, voces. Palabras esenciales tanto en la una como en la otra. En esta edición, faltaron conversaciones al respecto, discusiones en torno a los elementos que musicalizan un texto, o a los textos convierten la música en un acto racional. Poco la escuchamos, poco la leímos y poco la publicamos. Salvo algunas excepciones como La Rapsodia de Queen, de Manolo Bellón, o el libro de los 30 años de Rock al parque, la música estuvo lejos de ser protagonista.

Lo malo y realmente malo: la masculinizada mesa del acto inaugural. De doce oradores invitados, solo una era mujer: la ministra de Cultura. La pregunta retumbó durante toda la Filbo: ¿por qué no hubo autoras? ¿Por qué no hubo editoras? ¿Por qué no hubo narradoras? ¿Por qué no hubo gestoras culturales? ¿Y las poetas y las libreras y las críticas literarias? Nada. Solo una mesa llena de hombres de la que salieron discursos con voces y cuerpos de hombres. Se supone que la inauguración fue un acto simbólico. Una bienvenida a los invitados de honor –India y Boyacá–, a los escritores y al público. Que fue coincidencia, dicen. Pero, ¿qué más simbólico que olvidar a las mujeres en los actos simbólicos?

Veremos qué pasa el próximo año.

@LauraGallindoM

Laura Galindo

Por Laura Galindo

Periodista musical y cultural. Pianista de la Universidad Javeriana, magíster en piano de la Universidad Eafit, magíster en periodismo de la Universidad de Los Andes y MFA en Creative Writing de la New York University -NYU-. Editora cultural y presentadora en RTVC Noticias, de Señal Colombia.
Conoce más

 

Oscar Lopez(36876)Hace 1 hora
Laura, la literatura y los libros no tienen sexo ni raza ni condición social, es simplemente una ficción humana que no responde a esas calidades. Columna que se aleja de lo que realmente es importante de una feria del libro: el impacto del libro en las vidas de los que la visitan.
Ana Rico(0bhb2)Hace 2 horas
De acuerdo con la mesa-macho. La música es hermana de la literatura, pero no gemela. Admiro y felicito el esfuerzo de los y las organizadores xq el evento es mayúsculo. Encontré orden, multiplicidad de opciones, buenas presentaciones. La asistencia multitudinaria a ver, comprar y luego leer, es excelente indicador en una sociedad que lee poco. y cruzarse con presencia de niños/as, adultos, mayores, fue gratificante.
maría(52338)Hace 3 horas
¿algún pronunciamiento de Juan Esteban Constaín al respecto?, ¿o de algún otro de los señores de la mesa inaugural?
María Isabel Flórez(11708)Hace 3 horas
Qué columna tan mediocre, una vergüenza!
Atenas (06773)Hace 3 horas
Me reafirmo en q’ esta muchachita q’ aquí mal opina es otra prueba de q’ entre las mujeres igual existen unas cuantas tan infames como ídem lo son ciertos perversos hombres, y de ñapa es rastrera: cuida su teta con RTVC o Inravisión y por ello guarda cobarde silencio ante lo q’ se cocina en esa Cueva de Rolando respecto de la vulgar violencia de género de sus camaradas y jefecitos felices haciendo de caja de resonancia de las locuras de su falso mesías.¡Qué hipócrita! Atenas
  • Ricardo Davila(24746)Hace 2 horas
    a..tenazz... cuando diras algo que valga la pena!!!!! me reafirmo en que este tipo de comentarios no merecen ser publicados, solo emite mediocridad, incapacidad de hilar ideas de critica vseria, ya que siempre encubre su incompetencia con groseria y ataques sin sentido...
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.