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Lo divino y lo humano

“Bad little”

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Lisandro Duque Naranjo
20 de marzo de 2023 - 02:05 a. m.
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La paz total es una proeza experimental, pues los posibles firmantes de ella, por separado, son fuerzas disímiles entre sí: insurgencia (Eln y disidentes de Farc) y grupos delincuenciales comunes (Clan del Golfo, Agc). Estas últimas seguramente renacerán con otros nombres mientras el mercado de la cocaína siga siendo rentable, algo inevitable por su carácter prohibido. ¿Necesitaría Chiquito Malo ser sanguinario si la onza de cocaína se pudiera adquirir en la farmacia de la esquina?

Nixon, desde 1971, embarcó a la humanidad en esta guerra para hacerse rápido a un enemigo mundial que sustituyera al que los había derrotado a ellos: Vietnam. Sin embargo, lo de “mundial” es una exageración a menos que se entienda como que el mundo está contra Colombia. Las mafias de las grandes capitales (Nueva York, París, Bruselas, etc.) tienen muchos capos de barrio, braveros de muelle, que no alcanzan a ser celebridades internacionales. No sirven sino para inspirar cine. No hay un Otoniel ni un Chiquito Malo y menos un Pablo Escobar gringos. Y en caso de existir, no lo bombardearían con Black Hawks en un barrio neoyorquino. Ellos, a sus enemigos, los prefieren fuera del país, es decir, acá mismo, para continuar sus guerras a domicilio. En Colombia algo queda de las utilidades, pero en realidad es el ripio en comparación con los costos del polvo ese cuando lo descargan en sus destinos internacionales.

Cuando Pacho Santos dijo que desde Hollywood se promovía el consumo de perica con demasiada impunidad, lo que intentaba era que el star system y sus personajes de ficción dejaran el vicio en solidaridad con quienes aportamos los cadáveres. La solución es al revés: no tienen por qué matarnos y depredar nuestra naturaleza solo porque producimos un artículo que les provee a ellos tanto frenesí y vértigo —que lo necesitan—, con un saldo de víctimas, en el rubro de salud, tan reducido.

A mí me convence, respecto a las conversaciones por la paz total (sobre todo con los delincuentes del Clan del Golfo y las Agc), el realismo reposado de Iván Cepeda en entrevista con Blu Radio. Al cuestionársele el grado de justicia —para ángeles, será— que pudiera haber en un sometimiento que incluye, además de una condena de ocho años, permitirle a la contraparte quedarse con un porcentaje de las utilidades de su actividad ilícita (el 6 %), contestó con una reflexión sobre la urgencia ya casi centenaria de la paz, equilibrando el componente punitivo con el restaurativo e invocando el resarcimiento de las víctimas.

“Como con las Farc”, dijo Morales, con esa ironía muy de su estilo y como aludiendo a una película vieja, a lo que Cepeda le respondió: “Aunque ese no es el tema, si así lo quiere, adelante”. Morales, obviamente, se replegó.

Del discurso de Cepeda, bastante meridiano en asunto tan inédito —que por momentos parece lo de siempre, pero al que con imaginación le descubre aristas nuevas—, pienso que sugiere que la paz es el período que transcurre entre la anterior y la siguiente ruptura, ojalá esta aplazándose el mayor tiempo posible y siempre y cuando se ahorren más vidas cada vez. Tiene confianza en que durante ese ínterin surgirán las ideas que prolongarán una mejor calidad de vida y evitarán la próxima confrontación. Como decía Wilde sobre el amor: “Entre una pasión eterna y un amor efímero, la única diferencia es que este dura un poquitico más”.

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HELBERT(40077)20 de marzo de 2023 - 11:28 p. m.
Para los delincuentes la droga es apena in instrumento. Si la depenalizan, estos individuos traficaran con oro o metales o con personas o construiran redes de prostitución o extorsionaran a los empresarios o secuestraran o robaran, en fin buscarán la forma de delinquir. Así pues, que no sigamos echándole la culpa a la droga. Es la gente. Y es el Estado débil que no controla y castiga al delincuente.
  • Eduardo(7668)21 de marzo de 2023 - 12:33 a. m.
    Helbert tiene toda la razón. Antes de ser un país de narcos Colombia era un país de delincuentes. Antes del narcotráfico estaban el contrabando, el secuestro, todo tipo de robos, falsificación de documentos, los esmeralderos. Incluso en Estados Unidos Carlos Lehder era ladrón de autos, Griselda Blanco falsificadora, bandas de colombianos robaban casas en Miami y abundaban los carteristas colombianos en Miami y Nueva York
shirley(13697)20 de marzo de 2023 - 03:41 p. m.
No es necesario hacer exhaustivos análisis y perfilar documentos históricos para concluir que el tema de las DROGAS ILÍCITAS pasa por el ítem del simple negocio y mercancía de consumo. El " Gendarme del mundo" o sean los gringos, han concluido que la única y correcta manera de acabar con esa actividad es LA REPRESION y el uso de las armas. En la sede del Capitalismo puro y duro se hacen los locos para no precisar que la verdadera forma de acabar ese rentable negocio es LEGALIZARLO.
  • Eduardo(7668)20 de marzo de 2023 - 03:54 p. m.
    Colombia no es una víctima pasiva del narcotráfico. Todo lo contrario; durante décadas Colombia e innumerables colombianos han sido actores centrales en esta lucrativa economía del crimen. Ver el siguiente libro, resultado de una investigación de largo aliento en una veintena de archivos colombianos y norteamericanos: "Conexión Colombia. Una historia del narcotráfico entre los años 30 y los años 90" (CRÍTICA/Planeta, Bogotá, 2021), https://www.planetadelibros.com/libro-conexion-colombia/331013
  • shirley(13697)20 de marzo de 2023 - 03:48 p. m.
    Si el Delito es un buen negocio la forma eficaz de erradicarlo y destruirlo es hacerlo un MAL NEGOCIO. ¿Y cómo ? Pues que el mismo Estado asuma el monopolio de esa actividad y regule su producción, distribucion y el precio de la misma. Uruguay formalizó y tomó el control de esa actividad y ahora, hoy por hoy, se ha reducido a su mínima expresión LAS MAFIAS y los intermediarios pues es el mismo Estado quien provee y vende la mercancía. Y no por ello ese país se ha convertido en un PARIA.
Francisco(30227)20 de marzo de 2023 - 02:28 p. m.
El columnista sigue hablando sobre la dichosa "paz" total. Ja, ja, ja. La masacre de B/quilla es una buena prueba de que existe. Ja!
DONALDO(67774)20 de marzo de 2023 - 02:09 p. m.
<<viejos/viejas, senil, cacreco>>, son expresiones para descalificar a algunos columnistas de EE. Es la NECEDAD de ciertos jóvenes que expanden su resentimiento aquí en el foro. Esos jóvenes, que en su necedad se creen eternos, deberían ir a una Notaría a dejar firmado y autenticado un documento en el cual manifiestan que cuando sean viejos (mayores de 60) se van a suicidar, por considerarse inútiles. Mientras tanto, pido al cielo poder contar con las caricaturas de Osuna, por muchos años.
Jorge(18765)20 de marzo de 2023 - 01:47 p. m.
Gracias.
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