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Lo divino y lo humano

Cepeda y Paloma

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Lisandro Duque Naranjo
20 de abril de 2026 - 05:08 a. m.
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Si no fuera porque existió Álvaro Pío Valencia, tío-abuelo de Paloma Valencia, uno podría especular sobre los componentes perversos de su apellido, a manera de ADN irremediable. Pero Álvaro Pío fue un hombre bueno, un académico científico, siempre en rebelión contra los privilegios, hasta el punto de que su parte de la herencia en tierras que le legó el poeta Guillermo Valencia la devolvió a los indígenas caucanos, por ser sus dueños ancestrales. Con la Casa Valencia —palacio que aún se erige en Popayán para lustre de la urbe— hizo otro tanto, rehusándose a recibir su parte de la cuantía que el Estado le desembolsó a la familia para convertirla en un museo.

Prefirió mas bien transarse por una pieza en el primer piso, cercana a la puerta principal, para vivir ahí con su cama, una mesa de trabajo, una cocineta y un baño hasta que se muriera. Pasé una temporada en Popayán y vi varias veces a las 7 a.m. la humanidad octogenaria de Álvaro Pío saliendo por la augusta puerta para cruzar la calle hasta la tienda del frente a comprar una bolsa de empanadas de pipián, y luego encerrarse de nuevo en el silencio de su habitación. Ignoro si vivía acompañado, pero los custodios del museo le ayudaban a sobrellevar su modestia. Su imagen era muy parecida a una escena que Chaplin alcanzó a escribir pero nunca filmó: en un castillo, un anciano cuidador se levantaba empiyamado y con gorro e iba hasta la rueda de madera del puente levadizo para bajarlo rechinando y después cruzarlo para recoger una botella de leche.

A la biznieta sobrina nunca le tocó ver eso, pero sí a su hermano Guillermo León, quien hasta a presidente llegó, aprovechando el cargo para, en una borrachera memorable, ordenar al ejército bombardear a Marquetalia para expulsar de allí a 50 familias de colonos dedicadas a la agricultura, cuyo líder era Manuel Marulanda, un guerrero mítico. Ese día nacieron las Farc, en el año 1964. Las mismas que, ya crecidas, firmaron un pacto de paz en 2016, 52 años después, y que al convocarse un plebiscito para decirle “Sí” o “No” al cese de hostilidades, el padre espiritual de la Nietísima ordenó votar negativamente ganándose una victoria pírrica, de la que ella es una criatura ahora: una señora hecha y derecha. Una candidata.

Qué ironía: ese tío-abuelo intelectual era amigo y tutor, junto con Édgar Negret, de Manuel Cepeda, un mocetón que resultó con los años siendo comunista —asesinado en el 94—, y padre del hoy candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda Castro. El mundo es un pañuelo. Y la sobrina nieta no rebaja a éste de “criminal” por ganarle a su padrastro ideológico un pleito que lo llevaría a la cárcel. Las “pruebas” que la señora tiene son dos fotos casuales con firmantes de la paz —Iván Márquez y Jesús Santrich— de cuando no los acechaba aún la extradición por entrampamientos de un fiscal tránsfuga, que al acosarlos hizo que volvieran a las armas. Al primero lo dejaron con un brazo inutilizado y ciego de un ojo, y al segundo le dieron una muerte atroz. Habría sido preferible que la hija espiritual del antioqueño hubiera adherido a su genealogía real, aunque su bisabuelo poeta hubiera escupido, abofeteado y hecho encarcelar al indio Quintín Lame. Viviría en la segunda planta de la Casa Valencia y le quedarían al frente las empanadas de pipián. Pero siendo de esa familia —a excepción de Álvaro Pío—, daba igual que se juntara con malas compañías.

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Berta Lucía Estrada(2263)Hace 1 hora
El #6042: 1. Amenaza a 1/2 Locombia y la justicia lo deja indemne. 2. La homosexualidad no es pederastia. 3. El sumiso Oviedo es de derecha. 4. Paloma=águila negra: Nadie olvida su idea de dividir el Cauca entre la "indiamenta perezosa" y los "blancos trabajadores”; ni su oposición a una educación incluyente ni a la paz de Santos ni a la JEP. 5. ¿El abuelo de Paloma, posible despojador de tierras, mandó asesinar a Quintín Lame? 6. Paloma y Espriella= fascistas.
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