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Lo divino y lo humano

La política como historieta

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Lisandro Duque Naranjo
15 de abril de 2024 - 09:05 a. m.
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Le escuché al politólogo Carlos Augusto Chacón, en Hora 20, decir que el llamado a juicio a Álvaro Uribe Vélez era una maniobra del presidente Gustavo Petro, ejercida a través de la nueva fiscal, para salvar a su hijo Nicolás del juicio que le espera. Tendría así el presidente un contrapeso en la orilla contraria para negociar una amnistía en la propia. Y por el significado que tiene Uribe en la sociedad política –incluso la gente que es adversa a él–, quizás hasta serviría para hacerla extensiva al resto de encausados que se puedan reclutar de tantas fuerzas violentas con las que el gobierno sostiene mesas de conversaciones, incluido el ELN, que es la pieza mayor en sus propósitos de celebrar una pacificación total. Me cuesta creer en tanta perfección y ni siquiera me parece verosímil que, en un mano a mano de amnistías, Uribe se cotice –él solito– por el precio de tantas siglas de ejércitos ilegales, insurreccionales o no. Es que ni encimando a Nicolás (el otro, no Gabino) cuadran las cuentas. ¿El comando central del ELN (Coce) se aguantaría esa tarifa? Y tocaría agregar a los miembros del antiguo secretariado de las ex-FARC, que vienen exigiendo un mecanismo de cierre que en realidad no les haga la paz tan tortuosa.

Pero volviendo al politólogo de Hora 20, creo que sobrevalora los reflejos de Petro. No solo por lo rápido de la ocurrencia –la nueva Fiscal ni siquiera ha cumplido el mes de posesionada, y resultaría demasiado obvio su petrismo–, sino por lo “óptimo” de la maroma, que por fuera de la ficción suele ser más compleja. A menos, desde luego, que Petro hubiera estado informado con anticipación del llamado a juicio a Uribe, no obstante el fiscal que lo firmó ser de la época –no digo que de la cuerda– de Barbosa.

Así son los análisis políticos que se hacen ahora. Y lo terrible, o a lo mejor es una buena cosa, es que quizás acierten. La ficción es la política y lo conspirativo es lo cotidiano. No solo es que Uribe algún día iba a ser llamado a juicio, sino que cuando en realidad ocurre eso, más exactamente la semana pasada, el hecho se le atribuye a una carambola ingeniosa a tres bandas, diseñada en un laboratorio político de maquinaciones exprés, y no a la lógica de los procesos judiciales, incluido éste, que de todas maneras ha sido muy lento. Eso querría decir que el doctor Uribe estaba destinado a mantenerse en suspenso, en un preámbulo eterno, endémico, sin desenlaces jurídicos. Y que se desencadenó por una astucia azarosa, improvisada. Y estamos hablando de uno de los casos que afectan al expresidente –su litigio con Iván Cepeda por “los presuntos delitos de soborno a testigos y fraude procesal”–, que, por su vigencia y ruido en el tiempo, además de por el léxico desdramatizado usual en la gramática judicial, ha puesto una piadosa pátina de olvido respecto al resto de culpas trágicas de AUV.

Quien no entró en el cálculo del politólogo de Hora 20, ¡qué falla!, fue Mancuso, cuya presencia en el país no es atribuible a estrategias ni intrigas del petrismo en el aparato judicial estadounidense. Esperamos que, con el nombre de este compareciente, se agreguen al historial jurídico del expresidente los temas previos al “soborno a testigos y fraude procesal”, que se han estado como enfriando, no obstante lo espeluznantes.

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Leandro(exbqo)16 de abril de 2024 - 08:04 a. m.
A Trump los están juzgando por cinco casos y el más liviano es el del soborno a la actríz porno. A Uribe por el más leve el del soborno a testigos, causa gran escándalo y olvidan que está ligado a la creación del grupo de paracos de los 12 apóstoles y en la Fiscalía siguen engavetadas investigaciones por masacres como la del Aro, asesinato de Jesús maría del Valle, sin olvidar que por la "caída" del helicóptero de su exsecretario de Gob. en Antioquia, Pedro J Moreno, no lo investigarán.
Pedro(86870)16 de abril de 2024 - 03:24 a. m.
Yo no sé porque este pueblo colombiano sigue adorando a Uribe (aunque diga que no es uribista), pero eso sí, odian profundamente a Petro que es quién los quiere liberar de las cadenas. Como diría Kafka el ser humano ama las cadenas, o como diría Sartre, si el hombre está condenado a ser libre es porque busca refugio en la mala fe. En Colombia no tenemos mayoría de edad a lo Kant
  • Felipe(dw15k)19 de abril de 2024 - 11:41 p. m.
    La derecha con su eterno complejo de mayoría.
  • Felipe(94028)16 de abril de 2024 - 04:42 a. m.
    Porque la mayoría no cree que Petro quiera quitar cadenas, sino cambiar las cadenas uribistas por las petristas.
Edgar(40706)16 de abril de 2024 - 02:07 a. m.
Lo comparto totalmente.
Gerardo(55409)16 de abril de 2024 - 01:38 a. m.
Estos politologos, igual que los economistas Colombianos, los presidenciables por derecho propio, están demostrando que no conocen el país que por muchos años han mangoneado y utilizado para vivir de él, sus predicciones son erradas, desacertadas, equivocadas, no tienen lógica, ni sentido común, solo se han alimentado de la ignorancia de nuestra gente y la manipulación de los medios...
MARTHA(y07c1)15 de abril de 2024 - 11:11 p. m.
No borren los comentarios,que no se les note el sesgo ideológico señores del Espectador.Que falta hace Don Fidel
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