Inmenso resplandor con el que muere Fernando Botero. Envidiable, aunque ¿puede alguien envidiar la muerte? Ni el rey de España Felipe II, quien fue a dar con toda la gloria de sus huesos al Escorial, pero al sitio que tiene por nombre el Pudridero.
Qué gran hombre fue Botero. Gran pintor y, de modo imbatible, el más constante y el más prolífico. Y, cómo no, el más internacional. También lo han nombrado como el más generoso: ha donado obras al por mayor, sin duda para su gloria y consagración. A Medellín, ciudad de muchos, la inundó con sus formas rotundas, de tal modo que ahora la llaman la Ciudad-Botero.
Gran pulimento el de su...
Conoce más
