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El nuevo estilo

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Lorenzo Madrigal
24 de abril de 2023 - 02:05 a. m.
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“Al octavo mes ríes (...) / con cinco dientes, / como cinco jazmines / adolescentes”. Miguel Hernández, a su pequeño.

Octavo mes del nuevo Gobierno. Va teniendo ya un estilo propio. Los gobiernos maduran; al principio los presidentes son tímidos, sobre todo para la oratoria —en este particular caso no— y sus comunicados son muy formales, aunque en este particular caso tampoco, pues todo se comunica por tuit.

No sé si para bien o para mal, el estilo del presidente Gustavo Petro es el de delegar lo más posible. Parecería que no le importara llegar a tiempo, pues alguien lo reemplaza, aunque no siempre es así. Nadie reemplaza al comandante en jefe en una parada militar. Prefiere que otros contesten y, si es el caso, lo defiendan. Ocurrió con el episodio de su hijo Nicolás. Sólo musitó ante el relato de la exnuera: “Eso afectará al Gobierno”. Y, bueno, no hacer bulla sobre el tema le ha ayudado a que este se diluya entre tantos otros del día. Es evidente que no enfrentar, sino más bien delegar, evita desgaste para un presidente.

En la praxis es una buena manera de eludir lo afrentoso y salvar la faz. Pero también es una forma no deseada de que otros vayan ocupando su lugar y asumiendo funciones que no les corresponden. Volvemos sobre esto. Por ahora quería decir que en este octavo mes ya muestra la criatura cinco dientes, como también dicen los versos de Hernández, “como cinco diminutas ferocidades”. Dientes de un nuevo estado de cosas: así, el ministro Prada es un jefe de gobierno, es virtual presidente, mientras el titular viaja, generalmente a Medellín, o reposa; otro de los dientes bien puede ser Iván Velásquez, quien ya desata, antes mudo o estupefacto ante la inacción obligada; van dos, otra es la irritante ministra Corcho, que tiene bravo a todo el mundo, y una más, por contraste, es la titular de Trabajo, Gloria Inés Ramírez, querida delegataria, sencilla y aplomada. Un quinto diente y este doloroso (no menciono a Leyva, quien no es nuevo en la vida pública) vendría siendo la ministra Irene, de Minas, bastante mencionada.

Son más los ministros, pero solo me refiero a algunos. Otros hay que sin ser gobierno es como si lo fueran. Así un Roy Barreras, quien parecería funcionario del Ejecutivo y es funcionario, pero del Legislativo. A Washington viajó con el staff gubernamental, ignoro si en inglés tenga la misma jugosa locuacidad, que es delicioso escucharle; es que sin estar uno de acuerdo o aun sin poner atención a lo que dice, quien lo escucha quisiera tener parecida elocuencia para defender las propias ideas.

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