30 Aug 2021 - 3:00 a. m.

Los religiosos en política

No fue seguramente la intención del padre Francisco de Roux intervenir en política, como se derivó de su desempeño como presidente de la que sería una incolora Comisión, conformada tras los acuerdos del gobierno Santos con la guerrilla.

Es común en la historia de Colombia que un religioso sea llevado, por sus conocimientos y su sentido de la bondad, a representar el justo medio en la confusión política. En el caso del sacerdote comisionado, una larga trayectoria de trabajos sociales en el Magdalena medio con riesgo de su vida (enfrentó pelotones de fusilamiento en dos ocasiones), precedió a su figuración pública en el marco nacional.

Juan Pablo II
Juan Pablo II

Con tendencia opuesta, obispos y religiosos han participado abiertamente en el acontecer partidista. Monseñor Herrera Restrepo fue factor principal en los años 20 del siglo pasado, durante la hegemonía conservadora cuya caída estuvo a cargo de otro monseñor, en este caso Ismael Perdomo, un novato en las artes políticas, ducho en santidad. En tiempo reciente, el cardenal Pedro Rubiano denunció la corrupción y el ya olvidado fraile de la Porciúncula, Severo Velásquez, casi tumbó la dictadura.

Un mejor conocedor de la historia relataría la abundante participación de hombres de iglesia en el discurrir de la república. País católico en extremo, que dejó de serlo un poco a finales del siglo pasado, está colmado de historias como la del arzobispo Paúl llevando del brazo a doña Soledad Román de Núñez en un banquete de Estado, para calmar la hipocresía social que enfrentaba al disipado presidente del siglo XIX. Y no me remonto al siglo XVIII y anteriores, porque es interminable el actuar religioso en aquella América fundacional, que trajo las ideas cristianas y humanísticas, mal agradecidas por los pueblos de hoy.

Pero la política llega, inevitable, sobre las candelas encendidas y el mantel de los altares. Y cómo no, si la política ha perseguido con saña a los religiosos, así fue la dictadura de Mosquera, que allanó conventos, pese a ser el autócrata “mascachochas” hermano del prelado, don Manuel José. Y porque todo se da en la viña del señor, el cardenal Concha Córdoba, del siglo XX, era hijo del presidente, don José Vicente. Un dato de origen, que no de cercanía con el poder.

Existen hoy influyentes religiosos con tendencia a la izquierda, el arzobispo de Cali, sería un ejemplo, como los hubo antiguamente a la derecha. Herrera Restrepo, el que escogía mandatarios, por dudar entre Valencia y Vásquez Cobo, en el año 30, hizo caer al partido conservador, sin duda el del arzobispo. Y, bueno, qué decir del gran político universal que fue S. S. Juan Pablo II.

Preguntado alguna vez Álvaro Gómez sobre si se retiraría de la política, contestó que de todos modos había que hacer la política, porque si uno no la hacía, se la hacían.

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