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No ha sido fácil para los dirigentes del Partido Liberal convencer a sus pares de Cambio Radical y la U de la conveniencia de reunificar las corrientes históricas del liberalismo.
Ni siquiera la voluntad de los expresidentes y el hecho de contar con un gobernante en ejercicio de claro origen liberal, han hecho posible que la tarea se cumpla.
Precisamente la reunificación será uno de los puntos a tratar en el marco de la segunda constituyente liberal, que se realizará entre hoy y mañana en la sede de Corferias en Bogotá, donde 200 delegados que representan a los 32 departamentos del país debatirán también otros asuntos de interés para los colombianos. De acuerdo con la convocatoria, el objetivo es “pensar en la forma como las ideas liberales pueden seguir siendo útiles desde el Gobierno para beneficio de todos”.
En la práctica, el trabajo se centrará en la ratificación de los nuevos estatutos del partido, se discutirán lineamientos programáticos y políticos, se hará un balance sobre la participación de la colectividad en la Mesa de Unión Nacional y se elegirá la nueva Dirección Nacional. Líderes liberales que están en Cambio Radical y la U fueron invitados y sus planteamientos serán escuchados, así como los de algunos ministros que también han sido invitados a participar en diferentes paneles y mesas redondas.
A pesar de su apariencia incluyente, el proceso para esta reunión de dirigentes liberales se percibe como una tarea inconclusa. De hecho, la manera como ha sido concebida y convocada ha generado la protesta de organizaciones y sectores sociales que sienten vulnerados sus derechos de participación. A lo mejor un congreso, tal como estaba estipulado en los estatutos, o una convención, como se usaba en el pasado, habrían conseguido mejores resultados. No es lo mismo una constituyente con casi tres millones de votos, como la primera, que una convocada por algunos senadores y representantes.
Cualquiera que observe los resultados electorales de los últimos 20 años encontrará que el liberalismo ha perdido sus mayorías en las grandes ciudades donde se concentra la mayor parte de la población colombiana. Este simple dato permite afirmar que la tarea más apremiante del Partido Liberal, cuyos aportes han contribuido de manera incuestionable al progreso, el bienestar y la justicia social de la nación, consiste en fortalecer sus canales de comunicación con la sociedad y volver a ser el intérprete de los intereses y las aspiraciones populares en el marco de un sistema representativo de gobierno, pluralista y democrático.
