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Cuidado con el Twitter, presidente

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Luis Carvajal Basto
20 de marzo de 2023 - 02:02 a. m.
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La narrativa del candidato que ganó las elecciones debe ceder el paso a la del presidente y las responsabilidades inherentes a su cargo. Cada vez se suman voces a las alertas expresadas desde esta columna acerca de los efectos negativos en la economía de las declaraciones de funcionarios del gobierno y del mismo presidente. A falta de oposición, un enemigo de cuidado para él mismo es el activista que se sigue expresando de forma contradictoria en Twitter.

Pese a que las decisiones de gobierno se comunican, oficialmente, a través de políticas y decretos, declaraciones como las de la ministras de Minas y Salud han generado desconfianza y pánico siendo reconocidas por socios calificados de la misma coalición de gobierno como el expresidente Gaviria o el presidente del Senado, para citar dos casos. La disfuncionalidad observada al interior del gobierno, su falta ya notoria de capacidades de gestión, comienzan por el propio presidente quien debe resolver un conflicto entre su cuenta de Twitter y sus responsabilidades como gobernante.

A sus interpretaciones de la realidad, un universo modelado que siguen a pie juntillas sus seguidores con una narrativa que pudo ganar las elecciones, le va mejor en Twitter. En el mundo real en que se mueve un presidente nos gobiernan la realidad, la ciencias y la Constitución, que en las redes no son necesariamente observadas, dejando libre el camino a la falta de rigor conceptual y a la desinformación, un espacio en que no puede desenvolverse un presidente que debe comunicar-y en efecto lo hace- para todos y no solo para sus seguidores. El principio de verdad, un patrimonio público intangible, desde el mismo gobierno no puede ser desvirtuada.

La semana pasada, por ejemplo, a propósito de la crisis de algunos bancos en Estados Unidos, el presidente, una vez más, trinó: “Le solicito a las administraciones de los fondos privados de pensiones, dado el derrumbe de mercados extranjeros, traer al país el ahorro pensional. Hoy el 55% de la cartera de los fondos pensionales, es decir del stock del ahorro de los cotizantes, está fuera del país”. Para sus seguidores puede ser una forma de defender sus intereses, pero no queda bien al presidente dar como un hecho que los “mercados extranjeros” se han derrumbado o que las consecuencias deban ser que los fondos de pensiones traigan sus inversiones al país, por más que necesite aclimatar su inacabada propuesta de reforma pensional.

Probablemente sus seguidores le crean, pero en el mundo académico y empresarial, mucho más en los mercados de capitales -en el mundo real-, no es tan clara la frontera entre los mercados extranjeros y, eventualmente, el nacional. Las normas para los inversionistas –en un mercado globalizado como es el real- son seguridad de la inversión y rendimientos, manteniendo un ojo en ellos y otro en la permanente variación de las diferentes variables. A diferencia de lo que le ocurre al presidente, cuyas teorías, independientemente de las circunstancias, se mantienen inmutables, esas variaciones no observadas se encuentran en el origen de la crisis de Silicón Valley. El banco privilegió seguridad sobre liquidez invirtiendo en bonos estatales que pagaban, en ese momento, bajas tasas que, en el periodo, fueron aumentando para nuevas inversiones motivando una solicitud de retiros simultánea que no pudo atender generando desconfianza. Aún hoy, sin embargo, no podemos hablar de “derrumbe de mercados extranjeros”.

Es por lo menos inocente, proviniendo del mismo presidente, pensar que, frente a una crisis global, traer los ahorros a Colombia nos salvará. Nos pone a pensar, por ejemplo, en la pérdida de valor que acusarían los ahorros pensionales por la devaluación del peso desde que Petro fue elegido si estuvieran aquí –en buena parte por la desconfianza e incertidumbre ocasionada por las actitudes del gobierno y los encontrados trinos del presidente- o en que los ahorradores devuelvan los dividendos obtenidos en el pasado porque fueron logrados “en el extranjero”. Todo esto cabe en Twitter, pero no en el mundo real. Una cuenta para Petro, el candidato, y otra para Petro, el presidente, le puede ayudar a salir de su propia red.

@herejesyluis

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Mario(16018)20 de marzo de 2023 - 04:50 p. m.
Excelente columna. Es evidente que Petro llevará el país a la hecatombe.
Eduardo(7668)20 de marzo de 2023 - 02:32 p. m.
Con un pinche pregrado Petro se cree el genio de la economía y las finanzas mientras lanza juicios temerarios.
Camilo(v9l66)20 de marzo de 2023 - 01:56 p. m.
El oportunismo es una herramienta de ataque, o de defensa. Lo utiliza con mayor frecuencia la derecha, pero es herramienta disponible. Las derechas y centros tienen sus medios de comunicación, la actual presidencia cuenta con un noticiero poco visto y un tweeter que suena, con eso trata de defenderse. Es lo que hay.
Atenas(06773)20 de marzo de 2023 - 04:49 a. m.
Ay, Luis, le ladras a la luna con estos llamados a la ponderación en quien fue terrorista y x debajo de cuerda lo sigue promoviendo. Y no es sólo el uso continuo del trino lo q' cabe cuestionar sino la precariedad del concepto q' envía y lo rudimentario de sus breves textos de evidente ordinariez; bueno, lo cual está en línea con la plebeyez o vulgaridad de la negra Francia y su "de malas". En resumen, son los nadies en su máxima expresión o trogloditas con temporal poder, e igual caerá.
  • Aquileo(2715)20 de marzo de 2023 - 08:27 p. m.
    De malas! Apenas.
  • José(ybmse)20 de marzo de 2023 - 02:34 p. m.
    Que tristeza leer su mensaje
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