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Gastar ayer para culpar hoy y mañana

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Luis Carvajal Basto
06 de abril de 2026 - 05:48 a. m.
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Esa ha sido la estrategia que explica la ruptura promovida por el Gobierno al “romper” con la Junta del Banco de la República. Pero no se trata de un desafío a la Junta sino a la Constitución. Al convertir la coordinación entre las políticas monetaria y fiscal en un episodio más de la campaña presidencial –para convencer a sus ingenuos electores de que no lo dejan gobernar y toca elegir a su candidato– el presidente se aparta de nuevo del interés general de los colombianos que, con sus equilibrios e instituciones, garantiza la Constitución.

El ministro no ha sido uno que se destaque por sus conocimientos, pero es obediente. Para ello fue nombrado. Desde su llegada se ha constatado el relajamiento de la regla fiscal; la expansión desaforada del gasto público, sin contar con ingresos estructurales para cubrirlo, y la utilización de mecanismos como incrementar la deuda, pagando intereses exorbitantes para financiar un déficit provocado y promovido por el mismo gobierno. El aplazamiento de la regla fiscal, el aumento del gasto conociendo la caída del recaudo, la utilización desaforada de emergencias, así como el incremento deliberado de la deuda y el déficit fiscal han sido algunos de sus mandados.

El asunto es sencillo: para mantener sus niveles de gasto y la sensación ficticia de que todo marcha bien a meses de elecciones, el Gobierno ha aumentado la demanda intentando reemplazar a otros actores de la economía que se encuentran de capa caída, entre otras razones, por sus políticas equivocadas. Las cifras del DANE en su más reciente informe de empleo lo confirman: los empleos que han perdido la construcción, el transporte y la agricultura han intentado sustituirse con gasto del Gobierno. Y el exceso de gasto se paga con deuda. Sin que la mayoría de los colombianos se dé cuenta, estamos pagando, a nivel internacional, tasas de interés cercanas al 14 %. El país está más empeñado.

El exceso de gasto promueve una falsa sensación de bienestar que se pretende capitalizar en elecciones. No conforme con ello, el Gobierno utiliza la misma estrategia de desvalorizar a las instituciones ya utilizada con la Organización Electoral y un supuesto fraude; con el congreso que no le aprobaba las reformas; con las altas cortes que no le fallan todo a favor o a su acomodo. Ahora señala a la junta del Banco de la República buscando culparla de lo que pueda pasar con la economía. Se acostumbró a jugar sucio. Solo le importa ganar las presidenciales. Se encuentra desesperado.

La junta no tiene opciones diferentes a la de neutralizar el exceso de gasto del Gobierno y los efectos del incremento del mínimo subiendo las tasas de interés para cumplir su mandato constitucional de garantizar la capacidad de compra de todos y no solo de una fracción de la sociedad. Sabe que el impuesto más costoso y pérfido, casi invisible para muchos, es la inflación. Los miembros de la junta, al igual que cualquier estudiante de economía, conocen la teoría cuantitativa del dinero según la cual si permanecen constantes las demás variables –la velocidad de circulación del dinero y la producción–, un aumento de la oferta monetaria genera aumento general de precios: inflación.

Endosar la responsabilidad de los desequilibrios económicos a la junta no es más que una estrategia política que vaticinamos desde esta columna oportunamente. Se trata de construir un enemigo técnico o político para justificar errores propios y allanar su camino electoral. Pero la realidad es menos maleable que el discurso. La inflación no cede por decreto, la deuda no se paga con cuentos y los mercados no responden a consignas que repiten incautos.

@herejesyluis

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Atenas (06773)06 de abril de 2026 - 11:31 p. m.
Cierto, Luis, "se encuentra desesperado" y de ahí su frenesí por atacar todo cuanto más lo afecte e incremente la seguridad de la derrota de su ungido el carecrimen I. Cepeda.Pero de una cosa si está seguro: seguir rodeado de los delincuentes q' lo secundan, el ca..corro R. Roa- colega en desvíos sexuales- pese a q' tiene reventado a Ecopetrol, a H. Morris, el misógino, sostenerlo en RTVC, a C. Rusinque adecuarle los requisitos pa volver a nombrarla en la SIC... En fin, se siente perdido. Atenas
juanmi31(37703)06 de abril de 2026 - 09:24 p. m.
Y este Avila, tan servil al amo y sus órdenes de dónde salió?. Se le conocía acaso, algún murmullo ó postulado económico digno de tener en cuenta?. Esta es la situación que se presenta cuando se rodea de tanto ignorante que no le puede hablar claramente al mesías cada vez que, desde las galaxias lanza idioteces.
Lismario Duque Ramirez(26872)06 de abril de 2026 - 06:21 p. m.
Petro negocio parte de la deuda externa y bajo intereses y reduccion en buen porcentaje de esa deuda, y la pago en pesos, ahora los dueños de la deuda interna a través del banrepublica, le hacen el juego al aumentar el interes, es decir yo con yo, porque los 4 mienbros de la junta que lo hicieron son de los banqueros.
Mario Giraldo(196)06 de abril de 2026 - 03:37 p. m.
Las tasas en cinco años han estado por encima de 9%, a dos meses de elecciones están en 11.5 hace 5 años estaban en 13%!!en términos económicos tasas por encima del 6% paralizan el crédito, la inversion, y la financiación. Sino fuera por la inversion que hace el gobierno de Petro, la economía estaría paralizada!
Mario Giraldo(196)06 de abril de 2026 - 03:34 p. m.
Absurdo, la política de tasas altas de BanRepublica cumple 5 años!!!! y nada tiene que ver con decisiones recientes de Petro y menos con el estado de la economía. El banco hace política con las tasas antes de las elecciones, toman decisiones sin datos y sin criterio técnico como lo vimos en Enero, pues su fin ultimo es cobrarnos un 14% de mas que termina en el bolsillo de los bancos. Es peor que el iva o la retefuente!!
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