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Mentiras para incautos

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Luis Carvajal Basto
23 de febrero de 2026 - 05:01 a. m.
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Siguiendo el método Petro, el cual se puede resumir en 1) una simplificación emocional de sus historias, 2) su repetición sistemática, y 3) la deslegitimación de fuentes diferentes a las autorizadas por él mismo, se extiende la narrativa -financiada por el Estado- según la cual la economía colombiana funciona a todo vapor en el actual gobierno. Una cuña televisiva de sus candidatos al Congreso ha osado afirmar que “somos la mejor economía de Latinoamérica y la cuarta mejor del mundo”. ¿Qué tal?

No existe una clasificación mundial que permita catalogar mejores y peores economías, pero muchos incautos lo creerán. En las mediciones que existen -FMI, Banco Mundial, Foro Económico Mundial y agencias calificadoras de riesgo- la afirmación de los afiebrados queda desvirtuada con una leve comprobación. Variables observadas como crecimiento, ingreso per cápita, competitividad estructural y riesgo financiero nos sitúan bien lejos de semejante alucinación. No hace falta considerar mediciones internas como las del DANE o la firma RADDAR, que le hace un juicioso seguimiento al consumo y según la cual el pasado enero “fue el peor de los últimos 16 años”.

Las cifras de crecimiento del PIB -2,6 % en 2025- publicadas por el DANE permiten verificar lo ocurrido realmente con la economía en el gobierno Petro. Una síntesis apresurada puede ser que lejos de cumplir sus promesas de campaña -la reactivación de la industria y el trabajo nacional- reemplazó la inversión; el crecimiento y los ingresos fiscales con gasto público dejando al país hipotecado a niveles nunca vistos.

El pobre crecimiento en 2025 estuvo soportado en el incremento desbordado del gasto del gobierno (4,5 %) y el del comercio (4,6 %) que, como consecuencia, se generó. A falta de ingresos fiscales el gobierno recurrió al endeudamiento, a sabiendas de que su periodo se termina pronto y sin considerar que pronto debemos pagar la enorme deuda que ha contraído para mantener sus exagerados niveles de gasto. ¿Ha bajado el dólar y crecido las importaciones? Por supuesto, como consecuencia de los dólares que han ingresado producto de préstamos con altos intereses que pronto serán impagables y la subsiguiente revalorización temporal y artificial del peso. La primera tarea del próximo gobierno – cualquiera sea- será renegociar la deuda.

El déficit comercial del país, 16.377 millones de dólares, es el más alto de nuestra historia. Las exportaciones de carbón y petróleo cayeron desde 31.012 millones de dólares en 2022 a 17.381 en 2025. Nuestros ingresos se redujeron casi a la mitad por cuenta del sobreactuado delirio ambiental de nuestro presidente, quien ahora no tiene comentarios ante el restablecimiento de las exportaciones petroleras de Venezuela y la consecuente contaminación del medio ambiente mundial. Mientras el mundo revaluó sus posturas ante las necesidades de energía para sobrevivir, aquí nos quedamos sin ingresos por exportaciones y Ecopetrol se encuentra al borde del colapso.

La deuda externa de Colombia ha crecido más de un 30 % en el periodo 2022-2025. ¿Sin ingresos por exportaciones con qué la vamos a pagar? El recurso de pagar deuda con más deuda, puesto de moda por el actual gobierno, encuentra límites.

En “la mejor economía de Latinoamérica” el gobierno se ha excedido tanto en gastos que ha alcanzado el récord negativo de déficit fiscal y no tiene con que girar los recursos para la atención en salud como en el caso del niño Kevin. El chu, chu, chu ha conseguido que ya casi tengamos “el peor sistema de salud del mundo” como otra falacia, en su momento lo calificó para poder administrarlo y arruinarlo. Son mentiras para incautos.

@herejesyluis

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Eduardo Sáenz Rovner(7668)24 de febrero de 2026 - 08:15 p. m.
Destruyendo a Ecopetrol y al sistema de salud.
Carlos Villamizar Suarez(07920)23 de febrero de 2026 - 09:58 p. m.
Excelente columna...con datos comprobables...muy diferente al discurso...
Gabriel Aguirre(91153)23 de febrero de 2026 - 09:17 p. m.
Incauto...mentiroso.
Mario OROZCO G.(16018)23 de febrero de 2026 - 05:17 p. m.
Excelente columna. Hay qué decirlo con tristeza: tienen qué ser muy pobres de neuronas los seguidores de Petro al creerles semejantes mentiras.
Atenas (06773)23 de febrero de 2026 - 04:55 p. m.
Cierto, Luis. El ojisapo con mentiras se hizo elegir por su jauría y con mentiras, bulos y camelos se sostuvo. Y estas huestes, así, cómo reivindican su crasa ignorancia, pues estando advertidos de cuán juega su falso mesías con ellos, se creen bendecidos y benditos. Atenas
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