
"Asistimos al desencanto de gran parte del electorado con su gestión. Pudo, en su momento, conquistar sectores del centro y medios que se le han retirado, como lo han hecho muchos colombianos que desconocían la versión de Petro gobernante".
Foto: EFE - Javier Lizón
Ensamblar las expectativas de un candidato con la realidad puede desgastar a políticos y partidos, en un ejercicio que depende de dos variables: la asertividad de sus propuestas y su capacidad de gestión. A Petro no le va bien con ninguna de las dos. Pese a ganar las elecciones apenas el año pasado el deterioro ha sido acelerado, como se observa en el Congreso con la ruptura de su primera coalición, pero también en la opinión, como lo registran las encuestas. Todavía no es tarde para ajustar su gobierno a unas realidades que frecuentemente desconoce, en lugar de responder a la adversidad polarizando y amenazando.
A cambio de...
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