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Sí, la paz está por construirse

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Luis Carvajal Basto
12 de octubre de 2020 - 03:00 a. m.
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La verdad es dolorosa. A veces es mejor no “saber”, advirtió una esposa infiel a su marido en el proceso de reconciliarse.

Más allá de la revelación sobre las circunstancias en que ocurrió el crimen de Álvaro Gómez, debemos preocuparnos por la forma en que el país ha reaccionado. Ello nos ilustra sobre lo que falta para un consenso nacional y una verdadera paz. Una con la que todos los colombianos, o al menos una gran mayoría, puedan sentirse identificados, cosa que no ocurría cuando se firmó ni ocurre ahora.

Por supuesto, ha sido aterradora y sorpresiva la narrativa del exguerrillero Julián Gallo, una noticia de un país aún extraño para muchos en el que, sin embargo, hemos vivido o sobrevivido. No estaba en las cuentas de nadie que los responsables fueran las extintas Farc. Ni para las autoridades judiciales, ni para la familia de Gómez y una parte importante de la opinión pública, ni para el expresidente Samper quien desde siempre ha defendido, sin faltarle razones, la teoría de una conspiración para derrocarlo.

Recordemos, por ejemplo, el episodio de la reunión entre el entonces candidato Andrés Pastrana con Tirofijo que, ante la expectativa de una paz con las Farc, luego fracasada en el Caguán, le dio la victoria en esas presidenciales sobre Horacio Serpa por pocos votos, abriendo desde entonces un nuevo escenario y dando lugar al “futuro” que hemos tenido desde allí, cambiando el curso de la política colombiana. Serpa, con el liberalismo, que desde entonces no recuperó su importancia histórica, fue doblemente damnificado por las Farc, responsables de que perdiera las elecciones y permitiendo que durante 25 años se les endosara a Samper y Serpa el crimen.

Pocos recuerdan hoy que ese frustrado proceso de paz condujo a la victoria de Pastrana pero también a las dos consecutivas del expresidente Uribe y luego a la primera elección de Santos, quien luego se “arrepintió” del respaldo de Uribe antes de abrir las compuertas para una nueva paz con las Farc .Vale la pena recordar estos hechos porque desde entonces hablamos de la “polarización” contemporánea o “derechización” del país, como una respuesta a la situación creada por las Farc que, en la práctica, nos impusieron su agenda. No es tan extraño que asesinaran a Gómez. Buscaban dividir al establecimiento y dividieron al país, luego de unificarlo en su contra, con lo que firmaron, de paso, su extinción como alternativa política.

En consecuencia, el país se “derechizó”, lo que se puede observar en la Encuesta de Cultura Política del DANE, al pasar de un 18,49% de ciudadanos que se consideraban de derecha en 2007 a 49,9% en 2011.

De tal magnitud, desde entonces, han sido los cambios políticos que el mismo expresidente Uribe respaldó a Serpa en esa elección de 1998, antes de recoger el sentir de esa opinión mayoritaria convirtiéndose en su indiscutido líder. Esa opinión, que reaccionó ante la violencia de las Farc, puso tres presidentes consecutivamente —incluida la primera presidencia de Santos—, ganó, aunque pocos lo recuerden, el plebiscito en 2016 y llevó a la presidencia a Iván Duque en 2018. Existe.

La situación en que nos encontramos al producirse la revelación, a punto de entrar en un año preelectoral, es terreno abonado para proponer más confrontación y discordias, pero nadie debe desconocer que las raíces del problema son políticas, entendiendo la política como una manera civilizada de resolver las diferencias. Necesitamos un esfuerzo para intervenir esta disparatada y desbocada realidad que ha costado tanta violencia y nos impide avanzar como nación.

Quienes respaldamos el proceso de paz con las extintas Farc no podemos desconocer que, cuando menos, el 50% de los colombianos no se sintieron representados en el acuerdo firmado por el gobierno Santos, lo cual no significa que quienes no lo firmaron puedan desconocer su necesidad y conveniencia, de las que ni el expresidente Uribe ni el presidente Duque han disentido en esencia. Se trata de buscar motivos de unidad y acuerdos a cambio de que cada quien intente sacar provecho y buscar acceder al gobierno fomentando nuestra división.

La verdad, mucho más después de un largo periodo de abuso en su utilización por la mala política, puede resultar dura y difícil, como en este caso. Se trata de encontrar, también, una verdad aceptada por todos; una no tanto judicial o legal, en cuanto tiene estatus constitucional, como política, para lo que necesitamos refrendar los acuerdos entre todos.

@herejesyluis

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shirley(13697)12 de octubre de 2020 - 06:10 p. m.
Lo repito una vez más:prefiero un acuerdo de paz imperfecto a una guerra perfecta y estúpida.Tengo hijos jóvenes y no permitiré que ellos sean carne de cañón de unos miserables cobardes que arropados en su papel de "gobernantes"lanzan a un pueblo a una confrontación que ellos eluden.¿Si hay guerra,veremos a los hijos de AUV,Duque,Sarmiento Angulo y otros de su calaña empuñar las armas?Mamola.
Javier(17568)12 de octubre de 2020 - 01:45 p. m.
EXCELENTE, PRECISA Y CONTUNDENTE COLUMNA..,No. obstante Cocientes de que estamos en tiempos de: La KGB,La Gestapo, El III Reich, o sea en,!LaCosaNostraColombiana!,de, “MATARIFE, él Genocida Innombrable", toca, ESPERAR, no salgan los: Tontos de Capirote, Mal Pagos Operarios de la ,"BODEGUITAFURIBESTIA",a Insultar, y tergiversar la OPINIÓN y, COMENTARIOS!!!, cierto Señores del DEMOCRÁTICO FORO?.
Atenas(06773)12 de octubre de 2020 - 12:54 p. m.
Una burda columna de opinión desde su arrancada con ese cuentico de la mujer infiel y su justificada. Quiza el columnista se le tragaria el cuento. Yo, empero, prefiero verdades amargas q' despiertan y no mentiras q' adormezcan, tal cual ha sido el indigno acuerdo cuya ignominia quedó ratificada con los crímenes admitidos por tan tenebrosa banda y ahora en camino de perdón. Viva AUV.
  • Javier(17568)12 de octubre de 2020 - 01:45 p. m.
    PRECISO Y, Descubierto, “COMENTARISTAS PREPAGOS”, como salvavidas del a Toda vista inevitable, e inatajable,derrumbamiento,del,”ESPUREO E ILEGITIMO REGIMEN”,impuesto por un muy hábil Máster de la Retórica Demagógica,varata,Populista y, Afortunadamente RECONOCIDO NACIONAL E INTERNACIONALMENTE, como..., "MATARIFE, el Genocida Innombrable", cierto amigues y compañeros de este DEMOCRÁTICO FORO ?
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