Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Los jóvenes se están manifestando, Colombia los debe escuchar, pero el que primero debe hacerlo es el Comité Nacional del Paro, una organización politizada en la cual la mayoría de sus miembros son los líderes sindicales de siempre, con marcados intereses sectoriales y llenos de contradicciones:
1. Quieren cambiar la política tradicional, pero están totalmente metidos en ella. La mayoría de los miembros del Comité son cercanos a movimientos políticos que han ejercido el poder en las regiones y no han cambiado absolutamente nada, como el Polo del “impoluto” Samuel Moreno, que entregó Bogotá a la corrupción, o el progresismo del caudillo Petro, que tuvo la oportunidad de apoyar a los estudiantes fortaleciendo la Universidad Distrital o a los trabajadores con políticas de empleo, pero no lo hizo porque lo único que le interesaba era ser presidente.
2. Hablan de dictadura para dañar la imagen del país en el exterior, pero los políticos de varios de los partidos que más apoyan las marchas concentran la mayoría del poder regional en nuestro país. Seamos claros: Colombia no es una dictadura y no lo es solo porque tengamos instituciones democráticas, una Rama Judicial independiente y una Constitución garantista. No lo es además por el enorme poder que tiene la oposición y que se evidencia en que ocho de las diez principales ciudades de Colombia (Bogotá, Medellín, Cali, Cúcuta, Villavicencio, Manizales, Cartagena y Bucaramanga) están gobernadas por alcaldes de centroizquierda. En las áreas metropolitanas de estas ciudades vive más de la mitad de la población colombiana: ¡¿de qué dictadura nos hablan?!
3. Pregonan la necesidad de que el Gobierno tome medidas para la pandemia y últimamente se han convertido en sus principales propagadores. Basta ver las estadísticas para concluir que desde el inicio del paro se han duplicado los contagios por el COVID-19 y se han disminuido en más del 30 % los cupos en las UCI. El Comité Nacional del Paro es el responsable de garantizar la bioseguridad de las manifestaciones y no lo ha hecho. Solo con observar las manifestaciones se puede ver que la mitad de sus participantes no tienen tapabocas y que a nadie le importa, pues al Comité Nacional del Paro solo le interesa tener el poder de representar a los marchantes, pero no hace nada por ellos.
4. Apoyan la inclusión y la diversidad, pero solo representan al mismo establecimiento sindical que durante toda la historia de Colombia ha velado por sus propios intereses. La Silla Vacía hizo un análisis de cada uno los miembros de la mesa y las conclusiones son categóricas: 70 % de sus miembros son representantes sindicales, apenas un indígena, tres estudiantes, dos mujeres y un representante de las organizaciones campesinas. Basta ver las tendencias de las redes sociales para darse cuenta de que los principales promotores del paro son progresistas, del Polo Democrático, del Partido Verde y del nuevo movimiento Dignidad. Sin embargo, cuando alguien dice que son los organizadores, se escudan en las organizaciones sociales para no quedar como los generadores del caos. Cuando logran algún objetivo lo cobran, como cuando renunció el ministro de Hacienda, y cuando algo sale mal se esconden y dicen que esos partidos no participan en las marchas.
5. Realizan exigencias que tienen un costo de más de $100 billones, pero al mismo tiempo están quebrando la economía con los bloqueos. Las demandas de los marchantes son válidas (la matrícula cero en las universidades debe ser un derecho para todos nuestros jóvenes, el ingreso básico es un deber de nuestra patria ante la inequidad y la defensa de nuestros agricultores es fundamental), sin embargo, si se quiebra la economía parando las exportaciones con el bloqueo de Buenaventura y el cierre de las principales vías en un país, ¿de dónde se va a sacar el dinero para hacer estas reformas sociales?
Estas contradicciones demuestran una cruda verdad: al Comité Nacional del Paro no le interesan los jóvenes, ni el agro ni el país, solo aprovechar el clamor legítimo de miles de personas de un país más justo para promover las campañas de sus candidatos al Congreso y a la Presidencia de 2022.
