Publicidad

Matando la Paz

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Luis Felipe Henao
27 de abril de 2021 - 03:00 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

La estigmatización está matando tanto a los líderes sociales como las balas de los violentos.

La paz no está muriendo, la están matando. Cada 48 horas están asesinando a un líder social y cada semana a un ex combatiente de las FARC. Cada vez que muere un reincorporado o una víctima Colombia pierde la oportunidad de conocer la verdad del conflicto y de construir un país mejor.

Lo más triste es que a la paz no solamente la están matando los grupos al margen de la ley, sino también la estigmatización que aplican los sectores radicales del país. En algunos sectores de Colombia se está propagando un discurso del odio que quiere perpetuar la guerra a través de la estigmatización masiva. Los desmovilizados con confundidos con disidentes, los líderes sociales son insurgentes y las organizaciones sociales con carteles del narcotráfico.

En los últimos 2 años han sido asesinados más de 270 ex combatientes de las FARC. Si se hace una progresión matemática en 10 años habrá muerto más del 10 por ciento de los desmovilizados. Mientras ello sucede, la Canciller dice ante la ONU de manera totalmente desinformada que los desmovilizados son los culpables de la creación de las disidencias, cuando según la propia Fiscalía son éstas las que los están matando. Más de la mitad de los asesinatos de ex combatientes se atribuyen a las disidencias de las FARC que quieren vengarse de sus antiguos compañeros por considerarlos traidores a la causa.

Los líderes sociales están siendo acribillados por las nuevas organizaciones narcotraficantes en todo el país. El reciente asesinato de la Gobernadora de Caldono Sandra Liliana Peña demuestra que los líderes sociales están siendo asesinados por oponerse a los cultivos ilícitos en todo el país. Este mismo viernes los medios de comunicación reportaron como los indígenas del Cauca expulsaron a los cultivadores de coca porque no quieren que el narcotráfico se apodere de sus territorios. La reacción de las disidencias no se hizo esperar: más de 20 indígenas resultaron heridos por su oposición a los narcocultivos.

Pensar que las organizaciones sociales apoyan el narcotráfico demuestra una absoluta ignorancia de la situación actual de Colombia. Es el narcotráfico el que las está desangrando, matando sus líderes y reclutando a los jóvenes, acabando con el futuro de nuestro país.

Esta situación está creando una violación masiva de los derechos humanos de ex combatientes y víctimas que vulnera profundamente la Constitución. El Acto Legislativo 01 de 2017 no solo creo la JEP, sino que también introdujo el Sistema integral de verdad, justicia, reparación y no repetición a la Constitución. Este sistema tiene un rango constitucional y su violación implica por tanto una violación de la Constitución. La Corte Constitucional está conociendo de varias tutelas interpuestas por líderes sociales y tiene la gran oportunidad de tomar cartas en el asunto ante la falta de reacción de sectores que consideran absurdamente que un desmovilizado es un disidente, un líder social un extremista radical y una organización social un cartel de la droga.

Esta situación no requiere simples pañitos de agua tibia. Deben adoptarse medidas integrales que involucren a todas las instituciones y sectores sociales. El país no puede perder la única oportunidad que ha tenido durante siglos de hacer la paz para que nuestros hijos vivan en un país mejor. No sigamos matando la paz.

Conoce más

Temas recomendados:

 

ALBERTO(84624)28 de abril de 2021 - 03:28 a. m.
La ultraderecha en COLOMBIA, en manos de algunos lideres políticos, se benefician de esa violencia, y el alto gobierno se hace el loco. Vamos ha ver repetido el mismo genocidio de la UNION PATRIOTICA. Para allá vamos lamentablemente. Es historia muy común en COLOMBIA, que el que se desmoviliza y entrega las armas, termina asesinado, y nadie vio, ni le intereza nada.
Alberto(3788)27 de abril de 2021 - 11:23 p. m.
Magnífica columna. En la última semana asesinaron un desmovilizado por día de acuerdo con la ONU. Lo de la señora Blum es algo inaudito, en un país medianamente serio y democrático habría sido destituida de manera fulminante y se habría iniciado investigación, aquí es posible que caiga para arriba, como cualquier Bieri. Gracias, Luis Felipe Henao.
Julio(2346)27 de abril de 2021 - 06:42 p. m.
¿Porqué el régimen paramilitar dirigido a control remoto por el narcoparaco está asesinando a los líderes de Colombia humana? Por que ya no quedan líderes sociales para asesinar. !Plomo es lo que hay para la oposición!
Atenas(06773)27 de abril de 2021 - 04:07 p. m.
Oiste, Luis Felipe, ya entraste en abierta campaña política por tu embozado jefe? Él lo hace solapadamente en EE, como diario de mayor circulación, y vos aquí con tu nadadito de perro. Songo sorongo arrancan.
  • Atenas(06773)27 de abril de 2021 - 04:09 p. m.
    Fe de erratas: tu embozado jefe lo hace en El Tiempo, no aquí en EE. Vos, sí.
Eugenio(71409)27 de abril de 2021 - 03:51 p. m.
No hay que dejar por fuera de ese discurso de odio y violencia a las fuerzas del orden al ejército, y por supuesto al gobierno y partido centro democratico
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.