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“La fortaleza no llega de la capacidad física. Llega de una voluntad indomable”, Mahatma Gandhi.
El partido de ida de la semifinal de la Champions protagonizado por el Real Madrid y el Manchester City fue una muestra superlativa de una competencia jugada a un alto nivel futbolístico, por futbolistas de esa misma característica, para el deleite de toda la comunidad deportiva en el mundo.
En el aspecto individual, sabemos que las altas dosis de motivación en los deportistas constan de dos partes: la esperanza en tener éxito y el miedo a fracasar. La motivación será efectiva cuando las tareas y metas propuestas le parezcan al individuo dignas de esfuerzo.
Algunos aspectos para tener presentes de este gran partido: los técnicos son dos hombres de mentalidad ganadora, cada uno a su estilo, con experiencia en saber dirigir en estas instancias. Se percibe que sus dirigidos les creen y eso es clave para un técnico de fútbol. Con la sapiencia de ambos, analizarán cuáles serán las estrategias para el partido de vuelta el próximo miércoles 17 de mayo.
Ambas nóminas son altamente competitivas, con experiencia para jugar este tipo de torneos, como los porteros Thibaut Courtois, Ederson, además de Vinícius Junior, Haaland y Kevin de Bruyne, entre otros, que motivan a seguir este tipo de competencias para que las nuevas generaciones aprendan mucho de ellos.
La valentía mental que tienen es una muestra de cómo se deben enfrentar estos partidos con disponibilidad total. Dar lo mejor de cada uno, ser solidarios en el terreno de juego y tener cohesión de equipo en el terreno de juego.
En la parte táctica, cada técnico, a su estilo, procura que sus dirigidos cumplan el plan de trabajo diseñado y en el partido vimos lo disciplinados que fueron.
La serie continúa disponible para ambos equipos y seguramente el que cometa menos errores y sepa aprovechar los del rival será el ganador. Para el fútbol será una nueva oportunidad de disfrutar otro partido de alto nivel.
