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15 Jul 2021 - 1:58 a. m.

El título anhelado

Todo lo que necesitas en esta vida es confianza y perseverancia, entonces el triunfo será seguro”, Mark Twain.

La selección de Argentina se coronó campeona de la Copa América después de 28 años de no obtener títulos. Igualmente, la selección italiana logró su campeonato continental luego de 53 años de sequía. Ambos equipos generaron euforia colectiva por lo conseguido.

La clave está no en anular el egoísmo, sino en asegurarse de que se corresponda con los intereses del grupo. Forjar un objetivo común implica descubrir en qué puntos las personas que componen el equipo comparten intereses y reforzar, acentuar y acoplar esos intereses comunes con entusiasmo.

Ambas selecciones tuvieron en mente ganar el título; no les fue fácil, pero supieron sortear las dificultades presentadas durante el torneo y lograron ser más colectivas. Sus figuras, como Messi y Chiellini, lograron poner su individualidad al servicio del colectivo. Sobresalieron jugadores sin tanto renombre como Lo Celso y Chiesa y los técnicos, ambos exjugadores, lograron convencer a los jugadores de lo que ellos querían para sus planteles. Desde el punto de su idea de juego, también tuvieron que superar en las finales a selecciones de alto desempeño como a Brasil e Inglaterra.

En el caso de Argentina, el técnico Lionel Scaloni se preparó y, a pesar de su juventud, enfrentó y superó muchas adversidades, entre ellas la falta de confianza que le tenían. Pero él creía en su potencial y logró lo que sus diez antecesores, quizá con más pergaminos, no hicieron: alcanzar este título de Copa América, sabiendo orientar futbolistas de gran categoría, con mucha experiencia y combinarlos con los de menos recorrido e imagen internacional. Para resaltar el papel desempeñado por jugadores como Rodrigo De Paul, Lo Celso, Ángel Di María y Lionel Messi, que logró lo que tanto anhelaba, ser campeón con la selección de mayores.

Italia llegó con el peso emocional de ser una de las favoritas y superó dicha responsabilidad de la mano de un gran exjugador de fútbol, Roberto Mancini, quien mostró altura deportiva hasta en su manera de presentarse en la línea de juego, muy elegante y respetuoso hasta en la celebración. Logró que la selección tuviera orden táctico en los momentos difíciles y mentalmente fuera siempre fuerte. En cuanto a los jugadores para destacar están el joven arquero Donnarumma, Giorgio Chiellini, Leonardo Bonucci, Lorenzo Insigne y Federico Chiesa, entre otros.

Terminaron dos grandes eventos; ojalá (por calendario) no se volvieran a cruzar.

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