“No importa qué tan lento vayas mientras no te detengas”, Confucio.
Nuestra selección sub-23 comenzó con un gran traspié su participación en el Torneo Preolímpico que se juega en Venezuela.
En su primer compromiso cayó derrotada 3-0 ante Ecuador, dejando sensaciones no muy positivas. Ese resultado la obliga a intentar recuperarse pronto anímicamente y buscar una exitosa presentación en el próximo juego, el viernes frente a Brasil. Será clave que el equipo mejore en su juego y, lógicamente, que logre sumar.
Entre las cualidades de un equipo ganador tenemos las siguientes: todos los componentes deben estar dispuestos a darlo todo por la causa colectiva, tener un estilo de trabajo en común, tener valores similares y entrenar los pensamientos positivos.
Posiblemente esta selección tuvo espacio, tiempo y las herramientas necesarias de preparación para enfrentar de una mejor manera este Preolímpico, por lo tanto, esperamos mejore rápidamente.
El profesor Héctor Cárdenas, en cabeza del cuerpo técnico, habrá hecho el análisis de las cosas positivas que se hicieron en el estreno y las que deben mejorar, como qué hacer cuando el equipo se queda con un jugador menos, como ocurrió por la expulsión de uno de sus hombres, ser más contundentes en la definición, ser solidarios en el terreno de juego, fortalecer su idea táctica y, algo fundamental, cómo superar mentalmente el primer traspié y tener la fortaleza mental para enfrentar a Brasil.
Es la oportunidad para iniciar un análisis muy profundo del cómo se está trabajando en las otras categorías en Colombia, en las de menores. Hace rato no vamos a un Mundial. ¿Qué estará pasando?
Deseamos y esperamos que la selección sub-23 reaccione de forma positiva para seguir su camino en la búsqueda de uno de los dos cupos de Suramérica para los Juegos Olímpicos de París 2024, que se celebrarán desde el viernes 26 de julio hasta el domingo 11 de agosto próximos.
Además de Brasil, a Colombia le quedan los partidos de la primera fase contra Venezuela y Bolivia.