“Los récords están para ser superados”, Michael Schumacher.
Qué importante para el fútbol femenino colombiano y en general para nuestro país saber que la selección femenina de fútbol de mayores está en el mundial de su categoría, conjuntamente con las grandes potencias como Estados Unidos, Francia y Alemania, entre otras.
La humildad se puede reconocer por algunas características: la capacidad de escuchar al otro, la modestia al hablar de los propios logros, el reconocimiento de los fracasos y las limitaciones, y la valoración de los éxitos ajenos. Una persona humilde no se centra en el yo, sino en el nosotros; habla menos y escucha más, elogia a los demás y se critica con honestidad.
Estar en el mundial nos indica que el fútbol femenino, a pesar de todas las adversidades por las que le ha tocado pasar, ha mostrado entereza, dedicación, esfuerzo, espíritu de superación, avances en su calidad táctica, técnica, física, mental y social, y un gran sentido de pertenencia por su país.
Al frente de la selección está el profesor Nelson Abadía, amplio conocedor del fútbol femenino, de sus conexiones emocionales, cognitivas y futbolísticas, para poder llevar por el camino del éxito a este equipo de mujeres imparables, que quieren dar lo mejor y poder entregarle una linda satisfacción al pueblo colombiano en el evento más importante, cómo es un mundial.
La mayoría de las jugadoras ya juegan en el ámbito internacional, adquiriendo experiencia, para ponerla al servicio del colectivo, combinada con algunas jugadoras del torneo local, que también han marcado la diferencia para competir. Algunas referentes como Leicy Santos, Catalina Usme, Linda Caicedo, Daniela Montoya, Lady Andrade y Lorena Bedoya, entre otras, son futbolistas que pondrán todo su bagaje futbolístico al servicio del colectivo.
Es un mundial y cada paso que avancen lo debemos tomar con cautela, enviarles la mejor energía y soltarlas, pero con prudencia.