“Si quieres ir rápido, ve solo; si quieres llegar lejos, ve acompañado”, proverbio africano.
El delantero Dayro Moreno comenzó su carrera profesional como futbolista en el Once Caldas de Manizales.
Tuve la fortuna de brindarle la oportunidad de debutar y, afortunadamente, aprovechó ese momento para iniciar un largo camino tras el cual se ha convertido en un gran jugador. Actualmente busca alcanzar una gran meta: ser el máximo goleador histórico del fútbol colombiano.
Recuerdo su tiempo con nosotros en el Once Caldas de 2004. Siempre le proporcionamos orientación para superar las dificultades que encontraba en su camino. Quienes hemos interactuado con él a nivel personal sabemos que es una persona noble, alegre y comprometida con el trabajo en equipo.
Sin embargo, como muchos jóvenes deportistas, ha enfrentado desafíos al lidiar con la fama y las oportunidades financieras.
Si no hubiera tomado decisiones no adecuadas, tal vez hoy no estaría persiguiendo el récord en Colombia. Quizás estaría rompiendo marcas a nivel internacional en ligas europeas. Dayro ha demostrado ser un goleador valiente y capaz de enfrentar a todas las defensas rivales.
Hago un llamado fraternal a Dayro, en este momento especial. Debe tener paciencia, apoyarse en el equipo y trabajar para lograr sus objetivos personales.
Si logra combinarlos con el objetivo colectivo, de clasificar entre los ocho mejores, la satisfacción será aún mayor para todos.
Está a un par de goles de una marca histórica. Se lo merece, porque es el fruto de una larga y exitosa carrera.
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