“El optimismo es la fe que conduce al logro. Nada puede hacerse sin esperanza y confianza”, Helen Keller.
El profesor Reinaldo Rueda convocó al grupo de jugadores que él considera importantes para enfrentar las dos últimas fechas clasificatorias: de local frente a la selección boliviana y de visitante contra la venezolana.
La esperanza es una fuerte emoción positiva donde aún se cree que se puede lograr alguna meta a pesar de las adversidades. Unir varias esperanzas fortalece el interior de las personas y los grupos de trabajo.
La selección colombiana está enmarcada en ese entorno de la esperanza. Por eso los jugadores elegidos por el profesor Rueda son los llamados a dejarlo todo en el terreno de juego.
Necesitan solidaridad para lograr la victoria, poner lo individual al servicio del colectivo y luchar fuerte hasta el final por hacer lo propio. Ya después se depende de otros resultados, pero es importante que el pueblo colombiano reconozca al final que los jugadores dieron todo por la causa de la clasificación.
En esta última convocatoria predomina la base de los futbolistas que han estado durante todo el proceso clasificatorio, que ya han jugado juntos muchos torneos, como Ospina, James, Borja y Barrios, entre otros.
Importante el regreso de Álvaro Montero (el único convocado de la liga local, al lado de Borja), así como de Yairo Moreno. Hay que aprovechar el buen momento goleador de Luis Sinisterra. También el regreso de Frank Fabra, quien llega a aportar su experiencia. Lo más importante es que den lo máximo de su potencial en la selección como lo hacen en sus equipos de origen y así ratifiquen por qué fueron convocados.
La selección debe enfrentar estos dos partidos con la esperanza al máximo, la entrega total de los jugadores, la sapiencia de su técnico y la fuerza positiva de todos los colombianos, así tengamos la expectativa y dependamos de lo que suceda en los otros partidos. Esa es la verdad.