“La cualidad esencial para el liderazgo no es la perfección, sino la credibilidad”, Rick Warren.
Deportivo Cali le apostó al cambio en el mando técnico luego de la salida del profesor Alfredo Arias, quien hizo también un buen trabajo. Y contrató a un hombre del fútbol y de la casa, al venezolano Rafael Dudamel. Llegó en septiembre de este año, encontrando un equipo por fuera de los ocho y con altibajos futbolísticos, situación que empezó a trabajar para mejorar.
Algunas características de las personas creíbles es que son coherentes en lo que piensan, dicen y actúan, admiten sus errores, reconocen las cualidades de los otros, no alardean de su sinceridad, saben cuál es su papel, entre otras.
El técnico Dudamel ha logrado potenciar lo mejor de sus jugadores generando credibilidad en su trabajo. Eso los ha llevado a estar entre los ocho de Colombia, hacer un muy buen cuadrangular, dejando por fuera a Nacional, que era el favorito, a Atlético Júnior y a Deportivo Pereira. Se clasificó a la final de una manera muy eficiente, mostrando lo importante del colectivo por encima de las individualidades, y estas al servicio del juego en conjunto. Cada jugador sabe cuál es su papel a ejecutar en el terreno de juego, han sido muy eficaces a la hora de definir y cada vez se comportan como un equipo de fútbol y no como un grupo.
Lo importante ahora en las finales es poder fortalecer lo bueno que vienen haciendo y mejorar en lo que consideren deben hacerlo. Va a ser clave el trabajo mental en el sentido que han dado pasos muy importantes, pero el objetivo fundamental aún no lo han conseguido, ser perseverantes en sus metas.
En lo que respecta a los futbolistas, ha sido clave el rol de líder de Teófilo Gutiérrez, su gran influencia en los compañeros, en el terreno de juego y fuera de él. Será muy importante que Teo mantenga su equilibrio emocional en los partidos finales, evitando ser provocado por los rivales y llegue una expulsión. También para resaltar la labor de Andrés Colorado, Hárold Preciado, Kevin Velazco y las revelaciones de Jorge Marsiglia y Daniel Luna. Un Deportivo Cali que llega potenciado para jugar las finales, acompañado por su gran afición que espera ver al equipo coronarse campeón por décima vez en el fútbol colombiano.