Publicidad

Absurdos precios del arte

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Manuel Drezner
22 de mayo de 2026 - 02:15 p. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Hace unos días, en una casa de subastas, se vendió un cuadro de Jackson Pollock por casi 200 millones de dólares. Este cuadro fue hecho con la técnica llamada dripping, o pintura por goteo, en la que se coloca un lienzo en el suelo y se aplica pintura mediante salpicaduras, chorreados o incluso latas perforadas por las que sale la pintura. Puede parecer un procedimiento aleatorio, pero dicen que su mérito artístico no reside en el caos, sino en el control del movimiento, el ritmo y la relación espacial entre los elementos, o sea que convierte los gestos físicos del creador en parte de la obra. Eso dicen y muchos lo aceptan como modo de expresión, aunque para otros, el resultado no es sino una cantidad de manchas sobre un lienzo. Sea como fuere, ese precio descomunal no ha logrado desplazar lo que un jeque petrolero pagó por un supuesto Leonardo, llamado Salvator Mundi, cuya autenticidad es aún discutida. Para poner un contraste, a Picasso le pagaron 200 mil francos por “Guernica”, que, si alguna vez pudiera venderse, podría valer, con ese criterio, cientos de millones de dólares. De hecho, Picasso no quería cobrar, pero el pago terminó teniendo la función legal de dejar constancia de que la obra había sido comprada por el Estado español y así evitar futuras disputas sobre su propiedad.

La verdad es que cada época tiene sus excesos. Los romanos hacían banquetes extravagantes, los monarcas europeos levantaban palacios que desafiaban la lógica, pero nuestra era parece haber decidido competir en otro terreno: el del precio del arte. Las subastas se han convertido en escenarios donde las cifras alcanzan niveles que rozan lo absurdo. La pregunta ya no parece ser cuánto vale una obra, sino hasta dónde puede llegar una puja antes de que desaparezca cualquier relación entre el valor artístico y la cantidad de dinero. Es inevitable preguntar si se está comprando una pintura o es simplemente un símbolo de prestigio, ya que una vez que una obra alcanza cifras que podrían financiar hospitales, universidades o programas científicos, el debate deja de ser artístico y comienza a ser social. No se discute que ciertas obras poseen un inmenso valor cultural, pero hay una diferencia enorme entre el reconocimiento cultural y la especulación económica. Pareciera que el precio de una obra aumenta menos por lo que es, que por lo que los millonarios la desean.

Puede ser que Oscar Wilde tuviera razón cuando decía que hoy conocemos el precio de todo y el valor de nada. Tal vez el problema no sea que una obra cueste millones. El problema aparece cuando comenzamos a creer que esos millones son los que explican la razón por la cual esa obra importa.

Conoce más

 

Duncan Darn(84992)23 de mayo de 2026 - 11:05 p. m.
Creo que ya nos preocupa este tipo de arte. Desde que algún millonario idiota pagó una fortuna por un banano pegado con cinta en una pared.....
Helga66(40077)23 de mayo de 2026 - 03:09 p. m.
Qué poder de comunicación social tiene la obra? Poco, pero el comprador comunica a la élite económica su poder económica. El comprador le dice al mundo y a los ricos con los cuales compite por el éxito : YO puedo gastar en arte pq tengo.
Tulio Claudio (70717)23 de mayo de 2026 - 09:22 a. m.
El valor de un hospital, una universidad, un programa científico, inclusive un paraíso terrenal en Marte, pero estas subastas, por favor, envidia o caridad, ni la ética ni la estética resisten semejante atropello a la razón: cualquiera es un ladrón, cualquiera es un señor.
LUIS ALBERTO TELLO CERÓN(1v1ha)22 de mayo de 2026 - 08:44 p. m.
https://antoniogarciavillaran.es/manifiesto-hamparte-que-es-arte-y-que-no-es-arte-definicion-y-ejemplos/
Celyceron(11609)22 de mayo de 2026 - 04:46 p. m.
Totalmente de acuerdo, señor Drezner. El arte que no está al alcance de mucha gente, pierde valor.
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.