Publicidad

Periscopio cultural

El asalto cultural europeo

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Manuel Drezner
10 de febrero de 2022 - 05:30 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

El siglo XIX fue testigo de un traslado en masa hacia Europa de grandes tesoros culturales de civilizaciones de la antigüedad. Los propietarios de esas reliquias no tenían mayor interés en ellas y en cambio el romanticismo creó en Europa una veneración por todo lo clásico y antiguo. Por eso los museos europeos tienen hoy día en su poder muchas de las grandes creaciones del mundo antiguo.

Por ejemplo, un noble inglés, Lord Elgin, visitó las ruinas del Partenón en Grecia y se impresionó con los frisos que se encontraban en ellas. Elgin se dio cuenta de su valor histórico y estético y logró convencer a unos funcionarios griegos menores que le vendieran las ruinas y por una pequeña suma de dinero se llevó a Londres una de las más bellas creaciones de la Grecia antigua.

Similarmente un presidente colombiano, Andrés Holguín, por su cuenta y riesgo decidió regalar a la reina de España 122 hermosas piezas Quimbaya que pertenecían a la nación y eran parte de su patrimonio. Holguín menospreciaba las culturas indígenas del país y por eso no tuvo empacho en regalar lo que no era suyo.

La Venus de Milo, hoy día en París, y la cabeza de Nefertiti (que es una de las piezas más hermosas de la escultura egipcia), que está en Berlín son otros ejemplos de grandes obras maestras de civilizaciones del pasado que fueron apropiadas por las potencias europeas.

Algunos de las naciones perjudicadas están haciendo esfuerzos, sin mucho éxito, para que les sean devueltos los frutos de ese despojo cultural. Ojalá a la larga la decencia se imponga y esa inmensa herencia vuelva a los países de donde salieron que son sus legítimos propietarios ya que son parte de su pasado histórico, digan lo que digan quienes hoy tienen en su poder esos tesoros.

Conoce más

 

Octavio(20279)10 de febrero de 2022 - 07:17 p. m.
Es una situación difícil y dilemática...estas obras, hitos de la historia cultural de muchas naciones deberían estar en manos de sus originales dueños, sin embargo, muchos de estos paises originarios, carecen de instalaciones apropiadas para su conservación, tecnología, presupuesto, interés, difusión y estudio. Crudo y patético ejempo: Museo Nacional, miles de piezas en socavones y bodegas.
WILSON(19257)10 de febrero de 2022 - 05:15 p. m.
A la nueva civilización que avanza inexorable desde el oriente, que no Japón, que se plegó a la decadencia y que denunció Mishima, quedarán los gritos ahogados aquí, de Marx, Hebbel, Bachofen, Bethoven, Rembrand, Mozart, Vincent, Renoir, Picasso, y tantos otros, detractores de un orden establecido que los condenó al ostracismo.
WILSON(19257)10 de febrero de 2022 - 04:47 p. m.
El Renacimiento fue el grito de desesperación que anunció la terminación del gótico y el inicio inexorable de la decadencia de occidente que prosigue hoy y no acabará hasta el implacable que será, el juicio de la historia, donde Europa no saldrá bien librada. Se denunciará ese día, los horrores de una cultura bastarda que se construyó sobre el despojo y la aniquilación de civilizaciones enteras.
PEDRO(90741)10 de febrero de 2022 - 04:06 p. m.
Cuenta regresiva: faltan 178 días para que termine este gobierno antidemocrático. Piense su voto en las próximas elecciones para presidente de la república. Hay que colocar ahí a una persona preparada, con experiencia y sin tacha en su hoja de vida.
Javier(nnzwx)10 de febrero de 2022 - 02:03 p. m.
Deberían devolver el oro, en figuras que no en monedas, la plata, las esmeraldas. Deberían pagar por el daño ambiental y social, en Haití, en África, en el sudeste asiático, en América Latina. Si pudiéramos tener un mapa que muestre en tiempo real el flujo de riquezas, se vería el desangre de los pueblos para mantener los países del norte.
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.