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¿El escritor nace o se hace?

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Manuel Drezner
06 de marzo de 2026 - 12:30 p. m.
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Azriel Bibliowicz acaba de sacar a luz un libro de ensayos, bajo el título de “La expectativa de lo imposible”, bajo el sello editorial de Ariel, y uno de ellos plantea la sugestiva pregunta de si el escritor nace o se hace. Me adelanto a decir que la respuesta que da el ensayo es que el escritor sí se hace y Bibliowicz, como fundador de la Escuela de Maestrías de Escrituras Creativas de la Universidad Nacional, debe saberlo muy bien, porque ese centro académico precisamente fue diseñado para formar escritores. En el ensayo, que lleva el mismo título del libro, el autor muestra elocuentes argumentos para respaldar su tesis con ejemplos que van desde Homero y Virgilio, pasando por Chaucer y Rulfo, hasta llegar a Kafka, y en los cuales acaba con mostrar que la relación entre el arte y el tratar de conquistar lo imposible es el mito de Orfeo y Eurídice, donde hay un castigo por el hecho de mirar atrás. Uno podría agregar que la labor de hacer escritores debería incluir la enseñanza de técnicas, pero lo cierto es que Bibliowicz muestra elocuencia y erudición en este interesante ensayo.

Hay una docena más de ensayos en la obra que se comenta, algunos ya publicados y otros inéditos, pero que cubren una amplia gama de temas, todos tratados con una erudición impresionante, además de un acopio bibliográfico envidiable, como lo muestran las diez páginas de libros consultados con los que se cierra el libro.

La lista de ensayos incluye estudios sobre Whitman, el Ulises de Joyce, Beckett y aspectos de la novela de Jorge Isaacs, referencias a Don Quijote y la Inquisición e incluso a la existencia de ermitaños en los libros de caballería. No se aclara que los llamados caballeros andantes nunca existieron en la realidad, sino que eran la equivalencia a los superhéroes de los cómics de nuestros tiempos, pero eso es un comentario de paso. Sí es interesante que nuevamente se traiga a cuento (como lo hizo en sus tiempos Gómez Valderrama) la posibilidad de que Cervantes hubiera podido acabar como escribiente en Cartagena. Si eso hubiera sucedido, tal vez el Quijote nunca hubiera visto la luz.

En resumidas cuentas, la colección que presenta Azriel Bibliowicz no solo es de gran valor intelectual sino que además tiene la cualidad de ser amena, lo cual permite que el libro se lea con agrado y que de él se puedan derivar lecciones sobre la vida literaria sobre los secretos ocultos del arte de escribir. Es, por tanto, libro altamente recomendable.

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Cordillerano(64187)Hace 2 horas
Manuel Drezner y Oscar Alarcón, son los últimos que quedan de "E.E. de los Cano", Drezner tan oportuno e interesante, los años le pasan en edad pero siempre tan vigente en sus comentarios. En contraste, Alarcón nos repite hasta el cansancio su amistad con su lejano pariente "Gabo", sus lambetazos a los jefes liberales ... Al Sr. Manuel Drezner mis agradecimientos por sus columnas!!
Tulio Claudio (70717)Hace 4 horas
Sin nacer es imposible ser o existir, y sin ser ni existir es imposible haber nacido.
Ana Rico(0bhb2)Hace 4 horas
Dr. Derzner, su columna es la primera que leo al abrir el Espectador. Me encanta la literatura, el arte, la música, las biografía de autores/as, y su lectura me deja una paz infinita, y retomo fuerzas para leer el resto de noticias sobre la "realidad" de nuestro país framentado, agresivo, corrompido, y otro tanto, el "nuevo orden mundial", con el monstrump, la destrucción, la genuflexión de la UE, las niñas muertas. Le aclaro, sólo leo los titulares. Su columna me la devoro. Muchas gracias.
DONALDO MENDOZA M.(67774)Hace 5 horas
¿El escritor nace o se hace? Esa frecuente pregunta la resolvió ha tiempo R. M. Rilke: "Si puedes vivir sin escribir, no debes hacerlo". Hay una disposición genética que inclina la balanza; lo demás es oficio, esfuerzo, disciplina, sacrificio... Como tampoco es garantía que si el papá o la mamá son buenos lectores los hijos los vayan a imitar, ¡falso!
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