El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

El ocaso de Plácido Domingo

Manuel Drezner

25 de agosto de 2022 - 12:30 a. m.

Sin lugar a dudas Plácido Domingo fue uno de los grandes cantantes en la historia del arte lírico. Su voz brillante, sus capacidades interpretativas y su musicalidad lo pusieron en la cima de los artistas de su época. Fue, además de cantante, cabeza de casas de ópera en Los Ángeles y Washington y en varias ocasiones descendió del escenario para tomar la batuta como director en funciones líricas. Su popularidad llegó a su culminación cuando fue parte del espectáculo llamado “Los tres tenores”, que se presentó en torneos de fútbol y en otros escenarios con llenos multitudinarios. Fue además elogiado por su ayuda a cantantes que principiaban su carrera, con un concurso que lanzó a prometedoras figuras.

PUBLICIDAD

Cuando su voz de tenor comenzó a perder su brillo, decidió convertirse en barítono y como tal se presentó en muchos escenarios, entre ellos el exigente Festival de Salzburgo, aunque muchos críticos expresaron sus dudas y dijeron que como barítono no tenía comparación con lo que era antes.

Todo parecía que iba bien, cuando el mundo se le comenzó a caer. Una periodista oyó de una veintena de mujeres que presuntamente habían sido acosadas por el cantante y la publicación de sus investigaciones hizo que Domingo renunciara no solo a las casas de ópera que dirigía, sino también a presentarse del todo en Estados Unidos. Para ser justos, ninguna de las acusaciones llegó a los tribunales o sea que el cantante nunca ha sido condenado por la justicia.

Ahora el nombre de Domingo ha sido mencionado como cliente de una cadena de explotación sexual y eso ha dado margen para que muchos consideren que ya el cantante ha caído muy bajo y que debería retirarse por razones artísticas y humanas. A sus más de 80 años, da lástima ese ocaso de un gran artista que no supo parar a tiempo.

Conoce más
Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.