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Periscopio cultural

La comedia de los Óscar

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Manuel Drezner
12 de febrero de 2026 - 05:05 a. m.
“Las películas ya no ganan el Óscar, sino que lo conquistan a fuerza de relaciones públicas”: Manuel Drezner.
“Las películas ya no ganan el Óscar, sino que lo conquistan a fuerza de relaciones públicas”: Manuel Drezner.
Foto: AFP - ROBYN BECK
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Dentro de pocas semanas nuevamente tendrá lugar la adjudicación de los premios cinematográficos Óscar y hay que decir que ellos sobreviven por pura inercia, como un monumento que nadie se atreve a demoler por miedo a admitir que ya no significa nada. Sigue brillando, sí, pero con el fulgor opaco de algo que hace tiempo dejó de estar vivo.

El premio Óscar nació como un ritual solemne para honrar al cine y lo que alguna vez fue un reconocimiento artístico hoy funciona más como un termómetro de maniobras de publicidad que como una evaluación seria del talento cinematográfico. Las películas ya no ganan el Óscar, sino que lo conquistan a fuerza de relaciones públicas. La estatuilla no premia la excelencia, y el cine arriesgado suele quedarse por fuera. La ceremonia, por su parte, dura demasiado y se toma a sí misma con una seriedad que roza lo cómico frente a una audiencia que decrece año tras año, lo cual indica algo.

Paradójicamente, el Óscar sigue siendo influyente no por su credibilidad artística, sino por su inercia histórica. Es un premio que importa porque siempre importó, un eco de un Hollywood que ya no existe. Así, la farsa continúa: luces, sobres dorados y una industria aplaudiéndose a sí misma mientras el verdadero cine espera afuera porque no lo invitaron.

La Academia simula renovación mientras premia lo previsible. Cambian las reglas, amplían categorías, incorporan diversidad en el reglamento, pero el resultado es el mismo: decisiones timoratas tomadas para evitar titulares incómodos. El Óscar ya no celebra el cine; lo domestica.

Todo lo anterior sugiere, y aquí lo digo con énfasis, que ya es la hora de crear un nuevo galardón que premie a las películas que representan al cine como arte en lugar de seguir con esa farsa en que se han convertido los Oscar.

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SALOMON KERTZMAN(71695)14 de febrero de 2026 - 01:11 a. m.
Y ya casi llegamos a los premiso Nobel de literatura que se olvidan a los dos años.
PEDRO CASTIBLANCO REYES(85266)13 de febrero de 2026 - 01:27 p. m.
y volvera a ganal el hollywood que exalta el holocausto nazi.
Rod(24557)13 de febrero de 2026 - 03:41 a. m.
reflexiones muy ciertas, Sr Drezner ! es siempre un bálsamo leer sus columnas, que evidencian que hay temas amenos, aliados de otros columnistas que pretende encender ,\la polarización del pais. Gracias sr. Drezner por sus amenas e ilustrativas columnas
Mar(60274)13 de febrero de 2026 - 03:35 a. m.
Muy cierto, es como los reinados de belleza, siguen existiendo por inercia, a muy pocas personas les interesan.
Celyceron(11609)12 de febrero de 2026 - 08:24 p. m.
De acuerdo con su columna, don Manuel. Lo mismo puede decirse del premio NOBEL DE LA PAZ, que ha sido ganado por muchos instigadores de la guerra.
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