Alguien hizo otra de esas encuestas caprichosas entre más de un centenar de escritores sobre cuáles eran sus novelas preferidas, en paralelo con una encuesta similar de la que se dio cuenta hace un tiempo que tenía como tema pinturas. Sin embargo, la pasada se refería a obras de arte de todos los tiempos, mientras que la nueva se limitaba a las publicadas en el último siglo. Aunque hay dudas sobre esos campeonatos intelectuales, debo decir que los resultados son admirables y se puede estar de acuerdo con los resultados que se describen.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar
Hubo varias novelas con aprobación bastante unánime. Ellas fueron El proceso (que Welles llevó al cine), de Kafka; Cien años de soledad, de García Márquez; Doctor Fausto, de Thomas Mann; Ulises, de James Joyce; y, sorprendentemente, El maestro y Margarita, de Mijail Bulgakov. Estas, que podríamos llamar indiscutibles (así el libro de Bulgakov no sea tan conocido), forman una base de obras cuya lectura es casi que obligatoria y que conforman la flor y nata de la ficción de los últimos años.
Dicho esto, algunas de las novelas que también formaron parte de esa escogencia crítica incluyen El sonido y la furia, de Faulkner, que fue una revolución en el monólogo interior que había iniciado Joyce; Al faro, de Virginia Woolf, base de la modernidad en narración; la primera gran novela existencialista, El extranjero, de Alberto Camus; la maravillosa El nombre de la rosa, de Umberto Eco, que supo mezclar historia, novela detectivesca y filosofía y la otra única representación de la literatura latino americana; 2666, de Roberto Bolaño.
Algunos consideran encuestas como estas ejercicios estériles, pero lo cierto es que forman una excelente guía para lectores y es por esa razón que se transcriben estos resultados.