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19 May 2022 - 5:30 a. m.

Un concierto ejemplar

Pocas veces se reúnen en un solo concierto tantas excelencias como lo que sucedió en el recital que presentaron en el Teatro Julio Mario Santo Domingo el violoncelista Gautier Capuçon y el pianista Jean-Yves Thibaudet. En primer lugar, los dos son instrumentistas de altísima categoría, o sea que el acompañamiento no estuvo a cargo de un pianista bueno pero menor, sino de una figura internacional, por lo que se trató de una presentación con la participación entre pares. Luego, fue un programa exquisito y exigente, ya que, además de las Piezas de fantasía, de Robert Schumann (escritas originalmente para clarinete, aunque el mismo compositor autorizó la posibilidad de tocarlas en cello), hubo nada menos que tres sonatas de Brahms, Debussy y Shostakovich; es decir que no existieron las desafortunadamente habituales concesiones, en que, aparte de una o dos obras importantes, se presentan piecitas intrascendentes.

Agregó a lo excelente del recital el hecho de que se trata de artistas que se entregan completamente, con vigor y musicalidad, que explican su primerísimo puesto entre intérpretes contemporáneos. Además de lo anterior hubo una gran asistencia de público, que aplaudió cuando debía y no hizo ruidos impertinentes.

Esto explica por qué vale la pena catalogar este concierto como algo ejemplar, cosa que no siempre sucede. Fue una noche musical que se recordará y uno desearía que ese ejemplo se repitiera, ya que todos los elementos de la presentación fueron de primera categoría.

Faltaría que, ya que se reparte una pequeña hoja con los nombres de los solistas, en ella se volviera a imprimir el programa sin necesidad de recurrir a ayudas electrónicas, tal como se hizo siempre, ya que muchas de las preocupaciones por la pandemia se están dejando atrás.

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