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Migrantes

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Marcos Peckel
11 de agosto de 2021 - 05:04 a. m.
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Impactantes las imágenes de miles de desplazados que nos llegan de la frontera entre Colombia y Panamá, lo cual no indica la aparición de un nuevo problema, por el contrario, se trata de una situación que hace años es parte del paisaje, pero que se exacerbó por la magnitud de las cifras.

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Foto: Opinión

El Tapón del Darién, esa tupida selva que separa Sur y Centroamérica, ha sido y es a la vez esperanza de llegar al sueño americano y tumba de los que caen en la penosa travesía.

Migrantes en búsqueda de un mejor futuro han existido desde el advenimiento de la civilización. Hambrunas, sequías, desastres naturales, epidemias y calamidades producidas por la mano del hombre han generado desplazamientos masivos desde siempre. Ya en la Biblia se narra la migración de los hebreos de la tierra de Canaán a Egipto huyendo de la sequía y posteriormente librándose de la esclavitud.En la actualidad la trama de los migrantes tiene varios protagonistas: Estados, bandas criminales de todos los pelambres, gobiernos, ONG, organismos internacionales y, por supuesto, los migrantes, víctimas de todos los anteriores. Para los gobiernos, la mejor solución al problema es pasárselo a otro, máxime cuando el final del túnel está en Estados Unidos. “Pasen, sigan por acá, hasta luego”. Digna de encomio entonces la postura del Gobierno colombiano de acoger a los migrantes venezolanos. Contrasta con la desesperada situación de los desplazados siros en el Líbano, Grecia, Jordania o Turquía, de los rohingas en Bangladesh, de los eritreos en Etiopía o de los palestinos confinados hace 70 años en campos de refugiados de la ONU en el Líbano, Cisjordania y Gaza para ser utilizados como propaganda contra Israel.

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La fuente de los desplazados son Estados fallidos, tiranías y países sufriendo conflictos internos. Durante los años de la Guerra Fría, ciudadanos soviéticos o alemanes orientales arriesgaban sus vidas para huir del “paraíso comunista”. Cubanos han abandonado la isla desde que Fidel Castro, “ícono de los progres” llegó al poder. Por décadas los cubanos la tuvieron “fácil”. Se montaban en una balsa artesanal, cruzaban noventa millas y de tocar tierra en Florida eran automáticamente bienvenidos. “Pies secos, pies mojados” se llamaba esa política oficial de Estados Unidos. Muchos no lograron los “pies secos”, se ahogaron en las aguas del Caribe. Haití, primer país independiente de América, fue también el primero en caer en la categoría de Estado fallido del cual su gente siempre ha huido, adonde sea.

¿Quién hubiera pensado en un pasado no tan remoto que Venezuela, uno de los países más ricos del continente, se convertiría en exportador de migrantes? La sociedad venezolana, como otras, fue destrozada por una banda corrompida y desalmada que se hizo al poder y acabó con el sector privado para convertir a la población en esclava del régimen.

Una sociedad que no defiende sus libertades puede fácilmente ser presa de la carroña y después tener que huir. Ahí tenemos a Cuba y Venezuela, grandes exportadores de migrantes. ¿Seguirán otros?

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wilson(72314)12 de agosto de 2021 - 04:14 a. m.
El columnista olvida, a proposito?, Qué Colombia es una "fábrica" permanente de migrantes...
Jairo(24834)11 de agosto de 2021 - 04:06 p. m.
Si seguirán otros regímenes, porque la escencia del totalitarismo no es monopolio de regímenes comunistas, También los hay en regímenes de pseudo democracia como México o Centroamérica. O porque cree que el mayor exportador de migrantes es el país azteca?... Y la Colombia de la gente de bien expulsa a millones cada año.
zeksalev(5755)11 de agosto de 2021 - 02:20 p. m.
.... allende las fronteras, a través del tenebroso Mosad. Esto es innegable. Y, la catástrofe se avecina: Israel tiene armas nucleares y no tendrá problemas en utilizarlas contra Irán, por ejemplo. Por ello, para evitar el genocidio, es necesario que Irán desarrolle armas atómicas, como contrapreso disuasivo. Ésa esa es la realidad: espeluznante, pero es ésa. Ya continuaremos con otros puntos.
Atenas(06773)11 de agosto de 2021 - 02:16 p. m.
Excelente columna, atinada, breve y al grano. Sí, es toda una peste esa la de los odios q' atizan ciertos movimientos políticos y q' terminan x agravar el panorama. Aquí lo del siniestro Petro es asunto ya zanjado: jamás llegará, no somos serviles ni gustamos de cadenas al cuello. Con los paisas a la cabeza iríamos a una civil war, así, resueltos, tenemos q' ser. Y no ocurrirá, el maléfico no pasará
  • Gabriel(7913)12 de agosto de 2021 - 01:41 a. m.
    Serían los traqueto paisas, a los que pertenece carlosmoralej, no los antioqueños de manera general. La mayoría de los antioqueños no son de su calaña.
zeksalev(5755)11 de agosto de 2021 - 02:11 p. m.
La judería, con la complicidad de las Naciones Unidas, se apoderó de tierras Palestinas, y convirtió a los Palestinos en parias en su propio territorio; e, Israel, una potencia militar, es ya un Estado que, aunque asentado en territorio ancestralmente ajeno, objetiva un proceso histórico no reversible. Pero, el problema es que el Estado Israelí practica el terrorismo y el asesinato selectivo,
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