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Polarización y ruptura

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Marcos Peckel
03 de mayo de 2023 - 08:46 a. m.
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Nos tocó vivir una época de polarización recargada que no es exclusiva de países pobres o tercermundistas, por el contrario, prósperas e igualitarias sociedades no se están salvando de este pernicioso fenómeno. Quizás en la historia la polarización ha sido la norma y las excepciones, cortos periodos de armonía social, los que eventualmente se rompen.

Diversos son los factores que generan polarización, desde sectores que se sienten marginados de la “prosperidad”, hasta líderes que intencionalmente agitan las usuales diferencias societales para crear un escenario de unos y otros, buenos y malos, pueblo y oligarquía, explotadores y explotados. En palabras de Alexis de Tocqueville: “la polarización da lugar a una lógica amigo-enemigo y a comportamientos caracterizados por la ilegalidad y la violencia”. Este un fenómeno que difiere en espacio y tiempo.

Es en las democracias, por su naturaleza deliberativa y libre, donde se da la polarización, creando un perverso círculo vicioso en el que se acrecienta la desconfianza en las instituciones, lo que a su vez amplía la polarización, hasta que se corre el riesgo de llegar a una ruptura. Esta puede manifestarse a través de violencia, guerra civil o sepultura de la democracia.

La polarización, fenómeno global, se nutre con la precariedad económica, desigualdad, pérdida por parte de las clases medias de su zona de confort, cambio climático, las migraciones, acuerdos de paz, diversidad social y religiosa y el ascenso de las minorías, entre otros. Lo anterior amplificado por las redes sociales que se prestan para difundir noticias, datos, información falsa y manipulada con la estridente caja de resonancia de las burbujas ideológicas.

Líderes polarizadores juegan con el miedo de la gente, convirtiendo al “otro” en enemigo. Todo aquel que se interponga en sus designios, ya sean las cortes, parlamentos o actores de la sociedad civil, son graduados de enemigos, traidores, o “pitiyanquis”. Sin embargo, la polarización no es exclusivamente responsabilidad de líderes, también de fracturas ideológicas perennes alrededor de temas sociales en los que los compromisos son elusivos. El Brexit fue el resultado de años de polarización alrededor de la identidad europea de los británicos, en Estados Unidos el eterno debate sobre el aborto, mientras que en América Latina el enfrentamiento alrededor del sistema económico.

En instancias determinadas, la fortaleza de las instituciones y la cohesión social logran frenar la polarización, cuando se está al borde del abismo. En otras, la polarización se tornó en ruptura, la democracia colapsó dando lugar a un sistema autocrático de dictadores y clientelas. Venezuela es el caso más emblemático de lo que es una sociedad, quizás irremediablemente rota, tras años de fomento activo de la polarización por parte de Chávez y Maduro, al punto que el “pueblo” al que hacen referencia está constituido únicamente por sus áulicos, mientras que el resto de los venezolanos no son “pueblo”.

¿Es posible en la sociedad del siglo XXI mitigar la polarización antes que cause estragos irreversibles? La única respuesta depende, no hay una única receta. Factores como la historia, la resiliencia institucional, el sentido de identidad colectiva, el cerco a los extremistas y algún control sobre las redes sociales ayudarían. Quizás.

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HELBERT(40077)04 de mayo de 2023 - 01:40 a. m.
Se nutre la polarización no solo de los elementos objetivos citados sino también de la dialéctica y la construcción de narrativas de los grupos de interés. Tanto la derecha como la izquierda construyen imaginarios para lograr poder y dinero para sus dirigentes
Magdalena(45338)04 de mayo de 2023 - 12:22 a. m.
Aquí todos esos dirigentes son culpables,porque unos anteponen su egolatria, por esto no les gusta conciliar,algunos por su avaricia enfermiza,desconocen los príncipios éticos y morales para gobernar y otros con su entrañable odio instalan la guerra en lugar de la paz.
rafael(34313)03 de mayo de 2023 - 05:31 p. m.
Aquí nos dejamos manipular con noticias falsas de estos dos extremistas, mentirosos demagogos y corruptos y ya este de presidente nos lleva como carneros al matadero hacia el estrago, la ruina, la pobreza, la violencia y el caos. No fue posible convencer a los uribistas que no se dejaran llevar por las mentiras para que votaran NO al referendo por la paz, que aunque imperfecto pero bien implementado nos había salvado de llegar a este estado de desesperanza e incertidumbre que vivimos.
Fernando(70558)03 de mayo de 2023 - 05:25 p. m.
Cuando la confrontación política, ideológica, cultural, se fundamente en el insulto y la descalificación del otro, eso es polarización; pero cuando se debate con argumentos y hechos que permiten llegar a conclusiones, es debate y eso es MUY BUENO. La parte grave es que siempre hay un bando que tiene a su disposición los medios más efectivos para llegar a las mayorías, difundir sus argumentos y las más de las veces su mentiras y tergiversaciones. VIVA EL DABATE!!
Eduardo(7668)03 de mayo de 2023 - 04:29 p. m.
¿No se arrepiente de haber invitado al Iluminado a la casa de Bessudo?
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