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Sólidas

Marcos Peckel

30 de junio de 2021 - 01:00 a. m.

En un mundo que se desliza hacia burbujas geopolíticas, el lugar de Colombia es en la de las democracias occidentales, congregada alrededor de EE. UU.

Opinión
Foto: Opinión
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Si un lector desprevenido leyera lo que dicen algunos “connotados” académicos, periodistas y políticos acerca de las relaciones entre Colombia y Estados Unidos, tendría que llegar a la conclusión que las relaciones pasan por un mal momento y hasta de pronto que Colombia esta ad-portas de ser sancionada.

Nada más lejos de la realidad. Las dos y medio millones de vacunas contra el COVID-19 donadas por Washington son sólo una simbólica demostración de lo que son relaciones sólidas, estratégicas y dinámicas entre los dos países. Relaciones de dos vías, pues ambos se necesitan mutuamente en una alianza que nació quizás durante la guerra de Corea y con algunos altibajos, se ha fortalecido y cimentado con el paso de las décadas. A Colombia y Estados Unidos los unen valores e intereses comunes: la democracia, el respeto a las libertades individuales, la economía de mercado, el libre comercio y la lucha contra el crimen organizado, el narco y el terrorismo. Basta con echar un vistazo a nuestro vecindario y sus perspectivas para entender por qué Washington y Bogota están en la misma onda.

Demasiada importancia se le dio por parte de los críticos de oficio al hecho que Biden no llamara a Duque sino hasta esta semana. La realidad muestra contactos al más alto nivel desde que asumió la nueva administración, incluida la exitosa visita de la nueva canciller a Washington. La llamada de esta semana iniciada por Biden, significativa por haber sido hecha días después del atentado al presidente, simplemente retoma temas de una agenda común que ha estado siempre en curso.

Entre los múltiples ejes de la agenda bilateral, Venezuela ha ocupado desde hace años un lugar central. Hay total acuerdo entre Washington y Bogotá que se debe restaurar la democracia como primer paso hacia la salvación del país. En momentos que hay aparentes negociaciones, interna e internacional, para acabar con la dictadura de Maduro, Estados Unidos entiende, como lo mencionó Juan Gonzalez asesor de Biden, la importancia de que Colombia sea participe de cualquier proceso.

Curiosamente en la mencionada llamada, según el resumen oficial, no se trató el tema del acuerdo de paz. En referencia a los derechos humanos al cual hizo alusión el mandatario americano, Colombia no tiene en la actualidad rabo de paja. Acá se respeta el derecho a la protesta y se garantiza la libertad de expresión, lujos de los que cada vez menos países gozan y se persigue a los violadores de derechos humanos así provengan de las fuerzas del Estado. Hechos que es menester resaltar pues pareciera que no existen si nos basamos en los “fakenews” que difunden personajes con agenda.

En un mundo que se desliza hacia burbujas geopolíticas, en el que autócratas y dictadores encuentran solaz y apoyo en aquella centrada alrededor de China y Rusia, el lugar de Colombia es en la burbuja de las democracias occidentales, la de los países libres del planeta, congregada alrededor de Estados Unidos.

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