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La diferencia entre «a punto» y «apunto» puede ser tan confusa como la que existe entre «a bordo» y «abordo», a la que me he referido en otras columnas. Mientras que la primera locución, seguida de la preposición «de», se refiere a algo que está próximo a suceder («Estoy a punto de irme»), la segunda es una conjugación del verbo «apuntar» («Apunto y me voy»). Sin embargo, hay que tener en cuenta que «a punto» (sin la preposición «de») también funciona como equivalente de «a tiempo»: «El tren llegó a punto». Aun así, he escuchado expresiones como «El tren llegó en punto», es decir, como sinónimo de «puntual». Dicha locución, no obstante, según el Diccionario de la lengua española, se refiere únicamente a las horas: «Llegó a las seis en punto». Cuéntenme: ¿usan «en punto» como sinónimo de «puntual»?
Por otro lado, traigo otro ejemplo de adjetivos que se están usando como adverbios (ya hemos visto el caso de «literal» en lugar de «literalmente», entre otros). Esta vez quisiera hablar de «adicional» haciendo las veces de «además». Este uso ha sido documentado por organizaciones como la Fundéu Guzmán Ariza (de República Dominicana): «Adicional a la estrategia nacional de negociaciones comerciales, el país ha realizado otros convenios…». En este caso, vemos que lo más apropiado, en lugar de «adicional a», sería «además de». Una construcción como «El convenio necesita una firma adicional», por ejemplo, resultaría más adecuada.
