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En días pasados vi la siguiente oración en varios medios de comunicación: «El último soldado estadounidense ha salido de Afganistán, dejando el país en manos de los talibanes». De inmediato pensé en mis profesores de corrección de estilo. Ellos habrían preguntado: «¿Ha salido dejando al país en manos de los talibanes? ¿O ha salido viajando en avión?». Siempre nos insistieron en que el gerundio responde a cómo se ejecuta un verbo. ¿Cómo salieron los soldados? Pues tomando un avión.
Esto me llevó a volver sobre el gerundio, una forma verbal no personal y fácilmente identificable por su terminación en «-ndo». Una de sus principales características es que casi siempre contiene una idea de inmediatez o simultaneidad, de dos cosas que suceden o existen al tiempo. Si digo «está lloviendo», lo digo porque está pasando en ese momento; en «se fueron viajando en avión» hay simultaneidad. Estos son solo algunos ejemplos del uso del gerundio.
Muchas veces, no obstante, se usa para indicar situaciones que suceden después —o mucho después— de la primera. «Dejó su carrera de pintor, dedicándose luego a la música». Esto, en general, se desaconseja, pues no hay inmediatez ni simultaneidad. Podría replantearse así: «Dejó su carrera de pintor y luego se dedicó a la música».
Sin embargo, no se considera incorrecto usarlo cuando se marca una consecuencia o hay dos hechos tan próximos que se pueden interpretar como simultáneos. El ejemplo del soldado podría defenderse argumentando esto o aquello. Cuando hay ambigüedad o no es tan clara la interpretación, estoy de acuerdo en que lo aconsejable es buscar otras formas: «El último soldado estadounidense ha salido de Afganistán, país que queda en manos de los talibanes» o «el último soldado estadounidense ha salido de Afganistán y el país queda en manos de los talibanes». ¿Qué opinan ustedes?
mmedina@elespectador.com, @alejandra_mdn
