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El plural de los adjetivos de color

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María Alejandra Medina Cartagena, Gazapera
01 de mayo de 2023 - 02:05 a. m.
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Al aprender una lengua, los nombres de los colores están entre los primeros conocimientos que adquirimos. Sin embargo, por lo menos en español, sus usos todavía pueden abrirnos algunos interrogantes. Uno de ellos es el plural de los adjetivos de color: ¿por qué «rosas rojas» suena bien, y «camisas lila», en singular, también?

Al respecto, la Nueva gramática de la lengua española explica que, en general, el sustantivo («rosas») y el adjetivo («rojas») concuerdan en género y número. Sin embargo, cuando el color designa primariamente a un objeto —como una flor, un fruto o un mineral («violeta», «naranja», «turquesa», «vino tinto» o incluso «vinotinto»)—, se puede mantener el singular («camisas lila»). Es decir, es posible que haya concordancia de número («ojos cafés») o no («ojos café»). Aunque ambas opciones son válidas en los casos mencionados, con seguridad habrá preferencias personales. Como siempre, creo que la mejor recomendación es la consistencia, sobre todo si se trata de un texto: si se inclina por el singular, siempre en singular.

Al hablar de matices hay que tener en cuenta otra anotación: cuando el color se modifica con un adjetivo como «claro» u «oscuro» («gris oscuro»), o con un sustantivo (como en «gris perla»), es mayoritario y preferible, por cuestiones de sintaxis, según la Nueva gramática, mantenerlo invariable. Pone como ejemplo «hojas verde oscuro».

mmedina@elespectador.com, @alejandra_mdn

María Alejandra Medina Cartagena, Gazapera

Por María Alejandra Medina Cartagena, Gazapera

Periodista e historiadora. Es editora de la sección Internacional, directora editorial de Impacto Mujer y columnista de la Gazapera, en El Espectador.@alejandra_mdnmmedina@elespectador.com
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Hernando(58851)01 de mayo de 2023 - 09:51 p. m.
María Alejandra: me permito hacerle una sugerencia sobre el uso correcto del verbo HABER pues, con frecuencia se equivoca su uso, quizá por desconocimiento de su naturaleza.
Atenas(06773)01 de mayo de 2023 - 12:33 p. m.
Ay, Ma.A., a fe q’ aprender de las quisquillas o cosillas de nuestra lengua cuánto lo complica, con razón los extranjeros se sacan un ojo al intentarlo, basta con los matices- como dices- del asunto de hoy, x no hablar de lo abstruso de nuestros verbos y ahora súmale lo del lenguaje inclusivo; nooo, cosa de locos. Y como bien nos parecemos a los borbones, q’ ni aprendían ni olvidaban, proseguimos en nuestra noria mental. En inglés, You’ve got a friend, Tienes una(un) amiga(o), y nadie se enoja.
DONALDO(67774)01 de mayo de 2023 - 10:55 a. m.
¡Uy!, Aleja Cartagena dejó ver en esta columna su sesgo cachaco. Cómo ignorar la joya de la corona: el color MARRÓN. Quien haya vivido un tiempo en la costa caribe habrá advertido que por allá se le concede el género femenino a ese color, ej.: el zapato marrón / la camisa marrona; y cómo olvidar "La ventana marroncita".
Jaime(13462)01 de mayo de 2023 - 10:41 a. m.
Yo entiendo que cuando los colores reflejan un objeto lo que se hace es referirse al color del objeto. Por ejemplo: se debería decir "elefante color violeta", solo que la palabra color no se menciona.
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