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En una columna pasada escribí sobre la palabra adaptada «pódcast». En esa ocasión, expliqué que, por llevar acento en la penúltima sílaba (es decir, por ser palabra grave o llana) y no terminar en vocal, «n» o «s», debe tildarse. Sin embargo, no me referí al plural. Al respecto, la Real Academia Española ha señalado que, al igual que en el caso de «test», se mantiene invariable: «los pódcast» y «los test».
Si bien en español los plurales suelen construirse con una terminación en «s», y aunque en inglés (lengua de la que provienen ambas voces) las formas correspondientes en efecto son «podcasts» y «tests», dada la dificultad que para las personas hispanohablantes puede implicar la articulación de esas consonantes («sts»), es «más recomendable» no hacer variaciones en estos casos. Así lo explica el Diccionario panhispánico de dudas (DPD).
Cambiando de tema, quisiera referirme a una expresión con la que me he topado varias veces en días recientes: «casi que». Por ejemplo: «El teléfono fijo está casi que obsoleto». El uso de esta suerte de locución está ampliamente extendido, sobre todo en el habla cotidiana, y obras como el DPD ni siquiera lo censuran. Por un lado, estoy de acuerdo en que en la mayoría de los casos el «que» es prescindible (si se quita, el sentido de la frase no cambia). Pero, por otro, también reconozco que puede imprimir una carga expresiva, como sucede con muchas redundancias que tampoco pueden prohibirse ni van a desaparecer (algo de lo que también he hablado en columnas anteriores).
