
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Se acerca el cuarto aniversario del inicio de la invasión a gran escala contra Ucrania por parte de Rusia. Conviene, entonces, recordar algunas pautas de ortografía que pueden ser útiles para esta fecha. Ya en alguna ocasión traje el caso de «Donbás», región del este ucraniano. Hay que señalar que la secuencia «-nb» es ajena al español. Sin embargo, también vale la pena decir que la forma con «n» se corresponde con la forma en ucraniano. La Fundéu, en todo caso, ha señalado que «nada impide una castellanización plena como Dombás, que en efecto se adecua más al sistema ortográfico del español y que por tanto puede resultar preferible», aunque sin duda sigue siendo minoritaria. También se ha referido a la doble «s» que lleva el nombre en ruso: «Lo adecuado en una transcripción es simplificarla, de modo que también daría “Dombás”».
En cuanto al gentilicio, la forma más común es «ucraniano» o «ucraniana», si bien «ucranio» y «ucrania» también son válidos.
Sobre los nombres propios, la Fundéu ha explicado que los nombres transcritos de lenguas que tienen otros alfabetos (como el cirílico, en este caso) deben seguir las normas del español, por ejemplo, las de acentuación según su pronunciación. Por eso, vemos transcripciones como «Volodímir Zelenski», con tilde.
La elección entre «Kiev» y «Kyiv» puede resultar más compleja. La primera se considera la forma asentada y, como explica la misma institución, se ajusta al nombre ruso «Киев». La segunda es la adaptación a nuestro alfabeto del ucraniano «Київ». Si bien contiene una combinación gráfica ajena al español, también es una reivindicación de identidad en el contexto actual.
Dos ñapas finales: «mar Negro» lleva mayúscula inicial solo en la segunda palabra (a menos que «mar» esté al comienzo de una oración). Segundo, en relación con otro tema, recordemos que «expríncipe» se escribe como una sola palabra: el prefijo siempre va pegado a su base (salvo que tenga varias palabras, como «primera dama»).
