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«Lo que pasó pasó» (registrada como «Lo que pasó, pasó»), de Daddy Yankee, ha servido de ejemplo en esta columna para hablar de la «coma asesina» o «coma criminal», la que separa el sujeto del verbo.
Esta vez, a raíz del verso más pegajoso de la canción de la artista puertorriqueña Young Miko y el productor argentino Bizarrap, es preciso recordar algunas pautas. «La que puede, puede y la que no puede, soporta», he visto en redes sociales. Se ha vuelto una especie de «copy» («copi», si quiere adaptarlo al español), pero que lleva consigo un gran y frecuente error.
Hay que insistir en que, en este tipo de construcciones, aun si el sujeto se repite en el predicado, no es adecuado separarlos con coma: «La que puede puede y la que no puede soporta», estaría mejor.
Es posible, además, que por el énfasis o la entonación de la oración nos parezca «natural» hacer una pausa y marcarla con el signo de puntuación; sin embargo, recordemos que la función de herramientas como la coma no es hacer pausas o «dar tiempo para la respiración», como equivocadamente piensan algunas personas. De hecho, no importa qué tan largo sea el sujeto: no hay que matarlo con una coma.
Entre los casos excepcionales en los que veremos comas entre sujeto y verbo están los incisos («Young Miko, de 25 años, es puertorriqueña»); también, las construcciones en las que el verbo está elidido: «Young Miko, a Coachella». En este último caso, se sobreentiende que el verbo es «va» o «irá».
mmedina@elespectador.com, @alejandra_mdn
